La personalidad narcisista y el vampiro emocional

Después de no haber escrito gran cosa últimamente, decidí escribir un artículo más describiendo las características de lo que se conoce como vampiro emocional narcisista.  Este último es un término relacionado con el llamado desorden de personalidad narcisista, en el cual una persona muestra un marcado patrón de vanidad, una necesidad enfermiza de ser admirado así como falta de empatía.

En su libro “Vampiros Emocionales”, el doctor Albert Bernstein describe la lista que presento a continuación. Esta lista tiene como objetivo ayudar a la persona común identificar a vampiros emocionales  y sugerir la posibilidad de una personalidad narcisista.

Lista de posibles características del vampiro emocional narcisista:

(Tener a una persona en mente y responder a las preguntas con cierto o falso)

  1. La persona ha logrado más de lo que han logrado otros de su misma edad.
  2. La persona está firmemente convencida de que es mejor, más lista y más talentosa que otras.
  3. Adora la competencia pero es un mal perdedor.
  4. Fantasea acerca de hacer grandes cosas o ser famoso. Frecuentemente desea que se le trate como si esas fantasías se hayan hecho realidad.
  5. Tiene muy poco interés en lo que otras personas piensan o sienten, a menos que quiera obtener algo de ellos.
  6. Al comunicarse, utiliza nombres de personas u organismos famosos para darse credibilidad.
  7. Le es muy importante vivir en el lugar correcto y asociarse con personas destacadas.
  8. Se aprovecha de otras personas para lograr sus propósitos.
  9. La persona se pone en una categoría aparte de otras personas.
  10. Cree ser objeto de abuso cuando alguien le solicita que actúe responsablemente con su familia, amigos o en su trabajo.
  11. Frecuentemente ignora las reglas o exige que se cambien por sentirse especial en alguna forma.
  12. Se molesta cuando las personas no hacen lo que solicita automáticamente, aún cuando estas tengan una buena razón para no obedecer.
  13. Critica literatura, arte o deportes diciendo lo que él o ella hubiera hecho.
  14. Cree que la mayor parte de las críticas hacia su persona tienen su origen en la envidia.
  15. Buscan ser objetos de culto, considerando todo lo demás como un rechazo a su persona.
  16. Es congénitamente incapaz de reconocer sus errores. En el remoto caso de reconocer algún error de su parte, aún siendo trivial, pueden caer en una seria depresión.
  17. Con frecuencia explica por qué la gente mejor conocida que el o ella en realidad no son tan grandiosos.
  18. Con frecuencia se queja de ser objeto de maltrato o de ser incomprendido.
  19. Quienes conocen a la persona o lo aman o lo odian – no hay término medio.
  20. Aún teniendo una opinión exageradamente grandiosa de sí mismo, es realmente una persona inteligente y talentosa.

Haber respondido afirmativamente a cinco o más puntos sugiere fuertemente que la persona en cuestión es un vampiro emocional narcisista. Entre más respuestas afirmativas mayor es la posibilidad de ser objeto de abuso de algún tipo.

Si aplicamos esta lista a nuestro “maestro espiritual”, “avatar”, o líder cultista favorito quizá podamos aprender mucho de con quien estamos o de con quien nos queremos aliar. Desafortunadamente, generalmente no podemos conocer a las personas que se encuentran en un metafórico sancto sanctorum de estas agrupaciones hasta que ya estamos metidos en ellas. Y he ahí el peligro de unirnos a grupos de los cuales, por su naturaleza secreta o reservada, no sepamos mucho: estamos firmando un contrato emocional sin que se nos de la oportunidad de leer el contrato primero.

Por esto, quienes ya están metidos en alguna sociedad de carácter “reservado”, comparen objetivamente los puntos de la lista mostrada arriba. Y, por favor, sean honestos consigo mismos – se lo deben por respeto propio.

Quienes estén considerando participar como miembros de un grupo que no es totalmente abierto, simplemente no firmen ese contrato emocional hasta saber exactamente en que se están metiendo. Si no les son perfectamente claros, permítaseme sugerir que ustedes no tienen nada que hacer ahí – nuevamente, por respeto propio.

¿Si la Biblia es falsa? ¿Si Jesús no existió?

Leí el comentario de alguien quien, muy razonablemente, sugirió la posibilidad de que la Biblia tal vez no sea lo que la tradición cristiana supone que es: la Palabra de Dios. Sugirió también que, quizá, Jesús de Nazareth tampoco existió.

Esta persona, cuyo pseudónimo es José Pueblo, me hace un par de preguntas intrigantes, las cuales agradezco.

Con relativa facilidad puedo poner en tela de juicio a todos estos grupos cultistas y a sus líderes simplemente usando la Biblia como arma. Facilmente, también, puedo comparar a los líderes cultistas y sectarios con Jesús, el Dios hecho hombre de la tradición cristiana, y ponerlos al descubierto.

Las preguntas, básicamente, son: ¿Y si la Biblia no fue escrita sino por hombres con gran imaginación, o incluso por gente similar a la que critico? ¿Y si Jesús, llamado el mesías, el Cristo, no es más que una idea bonita y jamás existió?

Supongamos que es cierto. Por lo tanto digamos que toda la crítica que yo y otros hemos hecho basados el lo que dice la Biblia deja de ser válida. Supongamos que Jesús de Nazareth, conocido como el Mesías, nunca nació y, por lo tanto, toda la iglesia cristiana es una farsa.

Específicamente quitemos al personaje llamado “Jesús” del panorama. Bueno, al hacerlo, todo movimiento New Age sufriría. Y es que estos movimientos no niegan a Jesús, al contrario, lo reconocen como un “Maestre Ascendido”, como alguien quien logró “cristificarse” y, por lo tanto, es digno de reverencia y alabanza. Es de hecho el supuesto Gran Maestro de la llamada “Era de Pisces”.

Si resultara que Jesús nunca existió, el movimiento New Age entero sufriría las consecuencias. Extrañamente, sin el “Maestre Jesús”, sin el “Avatar de la Era de Pisces”, los supuestos “avatares” de la “Era” actual tendrían que explicar su propia existencia así como la misma existencia de la llamada “Era de Aquarius”.

¿Qué sucede entonces con mi crítica hacia la doctrina New Age, sin la Biblia y sin Jesús? Nada. Sigue manteniéndose de pie. ¿Por qué?

Yo inicié este blog dando fundamentos basados en estudios científicos de cultos religiosos, políticos, empresariales, etc. de expertos en grupos cultistas. La mayor parte de estos expertos viven aún. No vivieron hace 2000 años y sus estudios están disponibles para quien tenga el interés de leerlos.

Dicha interpretación, una interpretación psicológica, puede criticarse. En parte porque ningún líder cultista de que yo tenga noticia se ha presentado ante un experto para que lo examine psicológicamente. Vaya, tendría que ser un completo idiota (y por supuesto que no lo son) y dudo que suceda. Aparte hay intereses de otras personas: si un líder cultista cae, otros más caerían también.

Por todo esto, la idea de que los líderes cultistas están enfermos mentalmente, o son criminales vestidos de ovejas, no deja de ser una teoría. Pero es una teoría basada en estudios científicos realizados por expertos en el área de la salud mental y en sociología.

Claro que mi interpretación de estos estudios y su aplicación a determinada sociedad cultista puede ser criticada. Porque un líder cultista sea claramente un psicópata no necesariamente quiere decir que todos lo son. Quizá haya uno que en verdad sea el mensajero de Dios o Dios mismo.

Pero, hasta la fecha, nadie ha refutado lo que yo he propuesto de una manera, digamos, satisfactoria. Lo único que se ha dicho es “tu eres el loco, tu eres el demente, no es cierto, tu no lo conoces, tu no sabes, tu no entiendes, eres un cobarde, tu karma es terrible, etc.”. Y entiendo, la pertenencia a un culto tiene como característica el no permitir que sus miembros piensen por sí mismos.

Y no lo digo por insultar a los miembros de ningún culto. Al contrario, ataco a la gente sin escrúpulos quienes, elaborando farsas de este tipo, separan a miembros de la sociedad para manipularlos a su antojo en nombre de la fraternidad, de la paz, y de la tolerancia, entre otras cosas.

Entonces quitemos a la Biblia del camino, olvidémonos de Jesús. ¿Qué nos queda? Ciencia. Incluso, alguien ya ha propuesto en este mismo blog que este tipo de líderes no son psicóticos sino que su farsa está deliberadamente diseñada para engañar a la gente y manipularlas en pos de lo que esta persona llama un “imperialismo capitalista depredador.”

Es otra teoría, una de toque “conspiracional”. ¿Estará en lo cierto? A fin de cuentas quizá no importe tanto. A fin de cuentas hay un elemento en común: Engaño.

Que si es un engaño para formar un imperio mundial a costa de todos, o un engaño para satisfacer la megalomanía de un psicótico, o un engaño para hacer dinero y obtener poder, o un engaño para alejar a la gente de determinada fe religiosa por obra del Diablo, no importa. Quizá sea un engaño para obtener todo eso al mismo tiempo.

Pero las razones no tienen tanta importancia porque, a fin de cuentas, simplemente es un engaño. Y, aunque quizá ganemos un poquito y nos sintamos muy cómodos en nuestro grupito con nuestra vestimenta característica, con nuestro maestro, portando nuestro talismancito, y nos sintamos diferentes y especiales frente al resto del mundo, a la hora de hacer las cuentas alguien va a salir perdiendo: nosotros, los engañados.

Diagnosis de esquizofrenia al Maestro Estrada Valero

“Pocos, si es que alguno, líderes de cultos se someten a pruebas psicológicas o a entrevistas clínicas prolongadas que permitan un diagnóstico preciso. Sin embargo, investigadores y gente del área clínica que han observado  a estos individuos los describen  como neuróticos, presentando características  neuróticas, sociopáticas y psicóticas, o que sufren de un claro desorden de personalidad.” – Madeleine Tobias, et al.

Lo que presento a continuación no es un diagnóstico profesional. Es imposible hacer un diagnóstico realmente válido de ninguna enfermedad cuando un sujeto no se somete al mismo. Pero presentaré las características de un enfermo esquizofrénico y las compararé al caso de José Rafael Estrada Valero.

Según el criterio americano para diagnóstico de esquizofrenia, un enfermo esquizofrénico presenta las siguientes características:

A) Cuando menos dos (2) de los siguientes síntomas:

  1. Delirios
  2. Alucinaciones
  3. Habla desorganizada
  4. Comportaniento altamente desorganizado o catatónico
  5. Avolición, Alogia o inexpresividad

Un factor adicional a considerar es que el individuo puede tener solamente uno (1) de los síntomas siendo este delirios o alucinaciones cuando estos delirios sean estrafalarios o cuando las alucinaciones sean auditivas e incluyan una voz que comente sobre el comportamiento del enfermo o sean dos o más voces que se comunican entre sí.

B) Disfunción socio-ocupacional.

Los logros sociales, laborales, académicos, o interpersonales de la persona eran claramente más bajos antes de que la condición se presentara.

C) Duración.

La condición debe estar presente por por lo menos 6 meses. De esos 6 meses, por lo menos 1 mes debe incluir síntomas del punto A.

D) Desórdenes esquizo-afectivos y de ánimo son descartables.

No han existido periodos depresión o actitud maniaca, o han sido de corta duración.

E) La condición no se debe al consumo de alguna sustancia o por la acción de alguna enfermedad física.

F) Relación a algún desorden de desarrollo mental generalizado.

Si hay historia de autismo o algún otro desorden de desarrollo generalizado puede diagnosticarse esquizofrenia, pero solo si se presentan además claras alucinaciones o delirios por por lo menos 1 mes.

Ahora bien, existen diferentes tipos de esquizofrenia: Paranoica, catatónica, desorganizada, indiferenciada, residual.

Para evitar hacer este artículo más grande de lo necesario, mencionaré los requerimientos para diagnosticar la esquizofrenia paranoica. Deben presentarse los siguientes 2 puntos:

  1. Preocupación con uno o más delirios, o alucinaciones auditivas frecuentes.
  2. Ninguno de los siguientes síntomas está presente: Habla desorganizada, comportamiento desorganizado o catatónico, afectividad nula o inapropiada.

El criterio europeo para diagnosticar la esquizofrenia paranoica incluye un tercer punto aquí: La parafrenia suele estar incluida dentro de la esquizofrenia paranoica. El parafrénico sufre especialmente de delirios de grandeza, aunque por todo lo demás parece un individuo normal.

Otro factor a considerar es que, según estudios de la Universidad de Montreal y el Centro de Investigación Fernand-Seguin del hospital Louis H. Lafontaine, existen razones para creer que los desórdenes de sueño son una característica intrínseca a la esquizofrenia.

Bien, armados con esta información, trataré de hacer ver como José Rafael Estrada Valero (así como Serge Raynaud, Sai Baba, Helena Blavatsky, o Marshal Applewhite y otros) podría estar sufriendo de esquizofrenia. No es un diagnóstico certero, repito, pero el lector debe analizar honestamente lo aquí expuesto y tomar su propia decision. No la decisión de Estrada, ni la de algún Gurú, ni la de algún Getuls, ni la de nadie incluyendo la mía. Cada persona debe tomar su propia decisión.

A cada punto agregaré palabras del mismo Estrada Valero para ilustrar a lo que me refiero. No son mis palabras. Son palabras del “Kalki Avatar” Estrada Valero.

1)    Respecto al punto A, Estrada Valero sufre de delirio de grandeza, y posiblemente de persecución:

Delirio de grandeza:
“Por lo cual cuando empiezo un Trabajo digo así:
‘Aquí está presente José Rafael Estrada Valero, el fiel y verdadero, aquí está. Y va a hacer este Trabajo, ante todos los planos. Y oigan, pónganme atención las huestes angélicas, pónganme atención todos los Ángeles y todos lo Seres de Luz del universo entero, pongan atención porque va a hablar el Glorioso.’”

“Necesito afirmarme de esa manera, dentro de la verdad, y hacer un acto mágico que se cumple, porque no hay de otra, es una orden del “Gran Rey”, así me nombró mi Padre en la Montaña Sagrada, en la Primavera del año 2003, hace ya dos años. Él estuvo conmigo y me puso la Corona, y por eso tengo este anillo que representa esa Corona, que tengo encima de mi cabeza. Y Él me dijo así:    Tú eres el Rey.”

Delirio de persecución (Paranoia):
“No hay que ser descuidados, yo soy sumamente cuidadoso.  Por ejemplo, en mi casa pongo todas las chapas y cuando me voy a dormir vuelvo a revisar que todo esté perfectamente cerrado, y si hay algunas protecciones mágicas, las veo y les mando la bendición, soy muy cuidadoso, por donde voy pasando, voy viendo.

“… la Orden es casi como una isla porque en el mundo hay muchas cosas negativas y es importante no dejarse contaminar”

Alucinaciones:
“Les quiero comentar que, cuando yo he invitado a Seres de Luz, y  que han venido acá, algunos vinieron a principio de año. Porque yo les dije, antes de despedirme de ellos allá en [la constelación de] Pegaso: ‘Quiero contar con la asistencia de ustedes dentro de setenta años. Un templo así será construido en el planeta a donde voy… Entonces, setenta años terrestres después, ahí estaba, y ellos se sintieron muy conmovidos… Estaban felices los Señores de Pegasus, que fueron a verme al Templo el día 18 de enero. Estuvieron allí.”

“Y ustedes ya saben, un día allá en el Paraninfo en que el [espíritu del] Maestre [Serge Raynaud de la Ferriere] fue conmigo, Él me puso aquí una energía especial y me dijo:
-Tus manos ahora son Crísticas.”

“…el [espíritu del] Maestre Sun Wu Kung me acompañó en el Paraninfo, a fines del mes pasado y me dijo: ‘Tú eres el heredero de la Sagrada Tradición, eres el heredero de los Patriarcas y de los Profetas…’”

2)    Respecto al punto B, Estrada Valero posiblemente sufrió de una disfunción socio-ocupacional. Honestamente no lo sé con certeza. Estudió astronomía 2 años, pero no acabó (?). Estudió física teórica, pero no terminó sus estudios (?). Dice haber estudiado matemáticas, ¿es cierto eso? No lo sé. Pero sin duda no parece haber tenido grandes logros hasta antes de haber formado su propia línea en la GFU. ¡Y entonces sí que tuvo logros! Universidad, templos, institutos … Nuevamente, un clara diferencia entre los logros de su vida anterior y su vida después de “haberse dado cuenta de su Misión”.

3)    Respecto al punto C, ha sostenido que es el “Avatar”, el “Hijo de Dios”, “Ram” por más de 6 meses, eso es claro. Y ha tenido alucinaciones auditivas y, al parecer, visuales por largo tiempo también.

4)    Respecto al punto D, hasta donde yo sé, nunca ha tenido periodos depresivos ni maniacos. Si no, seguramente alguien me lo hubiera dicho.

5)    Respecto al punto E, al parecer no consume ninguna sustancia psicotrópica. Vaya, no consume ni siquiera alcohol ni fuma, mucho menos va a consumir hongos alucinógenos ni otras drogas. Creo además que está bien de salud física. Su condición, por lo tanto, es mental.

6)    Desconozco si hay autismo o algún otro desorden mental en su historia familiar. Si lo hay, más a favor de mis suposiciones. Si no lo hay, el hecho de que sufre de alucinaciones y delirio de grandeza es suficiente para validar el punto F.

Según el criterio presentado arriba, en efecto podría sugerirse que José Rafael Estrada Valero padece de esquizofrenia.

Para determinar el tipo de esquizofrenia, consideraremos los 2 puntos que indican el padecimiento del tipo esquizofrénico paranoico

  1. Como el mismo Sr. Estrada ha demostrado, padece de alucinaciones frecuentes y estrafalarias. Aparte ha demostrado tener un elevadísimo concepto de sí mismo, mostrando padecer de delirio de grandeza.
  2. No tiene problemas motores ni de habla. Tampoco parece padecer de trastornos afectivos.

Considerando estos dos factores, se puede concluir con cierta certeza que el Sr. Estrada Valero padece de esquizofrenia paranoica (y parafrenia).

Aunque los datos considerados hasta ahora son suficientes para concluir una posible psicopatía, podemos añadir los resultados de los estudios hechos en la Universidad de Montreal referentes a la relación entre la esquizofrenia y los trastornos del sueño.

Suponiendo que son veraces, podemos asegurar que es muy posible que el líder de la Línea de Solar del Sur de los Colegios del Norte de la Gran Fraternidad Universal, José Rafael Estrada Valero, sufre de una esquizofrenia paranoica. Para comprobarlo, pongo a consideración lo dicho por el mismo Estrada Valero:

“Ahora ya duermo más, antes no quería dormir porque me parecía como perder el tiempo.  Estoy durmiendo bien, y descansando, tomando las cosas con relajación para poder estar en el momento, en la atención debida.”

Me mandaron decir: ‘necesita descansar y dormir’  -porque antes casi no dormía, pensaba que dormir era perder el tiempo- pero me mandaron decir: ‘tiene que dormir y descansar’, esas dos cosas, pero en realidad el espíritu no descansa,”

Antes ni dormía, pensaba que dormir era perder el tiempo, imagínense.”

Antes dormía una hora, una hora y media; para mí dormir era como perder el tiempo y yo decía: el problema que estoy confrontando es que toda la gente está durmiendo, todos mis discípulos están durmiendo, así que no puedo hacer nada con ellos. Yo me recuerdo cuando estaba conversando con José Luis y ya daban las doce y se le caía la cabecita …”

“Asi que estoy en pie desde las 3:30. Y fueron cinco horas muy buenas para dormir, si se duerme bien con eso basta.”

“Caray, que lata tener que dormir, no!. A mi realmente no me gusta dormir, porque quisiera yo estar siempre despierto, haciendo cosas, siempre.”

“Y por eso es que ya los útimos años dormía yo tan poquito!, y eso, porque ya llegaba un momento en que me vencía el sueño y bueno, a dormir, ni modo!. un par de horas, Y hasta no hace mucho tiempo estuve durmiendo dos horas, una hora y media diaria, …”

“Bueno, pues a dormir se ha dicho! verdad. Claro a veces no me puedo dormir por algunas razones, pero sí… necesita uno el descanso.”

“Por ejemplo, voy a manejar hoy por la mañana en carretera, pues déjame dormir bien…, pero en lugar de dormirme estuve hasta las dos y media de la mañana, entonces, me levanté a las siete. Cuánto tiempo fue?, cuatro horas y media…, pero como estoy acostumbrado a dormir tan poquito, no tuve problema para venir.”

Con esto puedo honestamente concluir que o José Rafael Estrada padece de esquizofrenia o por lo menos tiene suficientes características psicopáticas como para sospechar que algo en su cabeza no está del todo bien.

Para concluir les digo: No crean todo lo que les dicen ni en su Instituto ni en Monterrey, ni crean ciegamente lo que yo estoy diciendo. Investiguen, lleguen sus propias conclusiones – las suyas, no las de nadie más. Iniciados, no tengan miedo de hablar con su “profano” de confianza, entendemos más de lo que ustedes creen. “Profanos”, no satanicen tampoco a los “iniciados” de la GFU, sin duda hay algunos fanáticos pero también hay buenas personas ahí.

Es lo que yo lo hice en un esfuerzo por ayudar a otros a descubrir la verdad.

Psicopatología de líderes de cultos

Carisma. Una cualidad muy útil para quien la posee. ¿Cuales son las características de una persona carismática? Una persona carismática es alguien con actitud de ganador, confianza en sí mismo y un magnetismo con el que se les facilita la promoción de alguna creencia, de algún producto, de alguna causa si así lo desean.

¿Por qué comienzo definiendo a una persona carismática? Porque eso es lo que es el líder de un culto. Una persona carismática. Su carisma le permite, en este caso, tener gran éxito “vendiendo” una creencia de caracter religioso a cualquiera que esté dispuesto a escucharlas.

¿Qué diferencía a una persona carismática “normal” de un carismático líder de un culto? La respuesta es sencilla: una psicopatología. El líder de un culto no solo es carismático sino que es literalmente un enfermo mental: una combinación peligrosa.

Ahora bien, inclusive una persona carismática no siempre agradar a otros con su magnetismo natural, e incluso alguien que inicialmente es atraído por un carismático líder de culto puede desencantarse del grupo y decidir dejarlo. Es aquí donde entra la habilidad de persuasión que pueda tener el líder la que mantendra a sus seguidores fieles a el.

Dicha habilidad de persuadir está directamente influenciada por la psicopatología del líder, la cual le permitirá, entre otras cosas, ser un habil mentiroso. Si el líder cree en realidad ser, digamos, el Buda Maitreya, no tendrá problemas convenciendo a otros de que lo es porque de hecho está siendo honesto consigo mismo (si bien no con los demás). O si simplemente es un mentiroso patológico ocurre lo mismo, miente con tal facilidad que sus seguidores no pueden percibir la mentira. Si tiene alucinaciones, si por ejemplo ve que se le aparecen extraterrestres de otra galaxia, técnicamente no estaría mintiendo si lo expresara a otros porque en su mente parecería una verdad, pero no dejaría de ser una falsedad producida por una enfermedad mental.

En otro artículo analizaré a José Rafael Estrada Valero, a quien me he dedicado a estudiar y por lo tanto conozco relativamente bien. Expondré su caso comparándo sus rasgos personales con los síntomas de personas que sufren de esquizofrenia paranoica y con los de individuos que padecen delirios atribuibles a líderes cultustas.

Líderes de cultos: ¿psicópatas?

Antes que nada, cuando vemos o escuchamos la palabra “psicópata” tenemos tendencia a generar en nuestra mente imágenes de Freddy Krueger, Jason Vorhees o Norman Bates. Pero debemos tener conciencia de lo que significa la palabra “psicopatía”.

Del diccionario en línea de la Real Academia de Española:

psicopatía.

(De psico- y -patía).

1. f. Med. Enfermedad mental.

2. f. Med. Anomalía psíquica por obra de la cual, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece.

Vemos entonces que un psicópata es, sencillamente, un enfermo mental. Esto no significa que sea un asesino serial, un deficiente mental, ni alguien que está tan alejado de la realidad que no puede valerse por sí mismo dentro de la sociedad. De hecho, puede ser totalmente lo contrario, como explicaré.

Si bien un líder cultista puede aparentar ser normal en casi todos los aspectos, efectivamente parece mostrar rasgos psicopáticos que lo llevan a formar y/o dirigir cultos para satisfacer sus propias necesidades emocionales. A continuación expongo algunas psicopatías de las que al parecer padecen típicamente los líderes de cultos:

  • Delirio de grandeza (megalomanía) – “Soy el Avatar de la Nueva Era, el Cristo, el Buda Maitreya.”
  • Alucinaciones – “Hoy me visitaron unos amigos extraterrestres para felicitarme por la construcción de nuestro templo.”
  • Paranoia – “El mundo de afuera es corrupto, no hablen con el mundo profano de lo que hacemos en privado.”
  • Mentiroso patológico – Les es dificil decir la verdad, sino que mienten con facilidad y fluidez aún sabiendo que lo que dicen es mentira.
  • Pseudologia Fantastica – Característica del mentiroso patológico que lo lleva a crear un sistema de fé en la que ellos tienen grandes capacidades y poderes. Dicho sistema de fé tiende a ser poco original, sin embargo, y está basado en ideas de otras creencias y autores.

Algunas de estas cosas aparentemente pueden ser resultado de una psicosis tipo delirio puro o de una esquizofrenia. Sin embargo no es fácil distinguir si ciertos rasgos de un líder cultista tengan su origen en una psicosis o si están deliberadamente tratando de engañar. Por ejemplo, ¿estarán en ciertos casos diciendo lo que en su mente es verdad, aunque no lo sea en realidad, o estarán mintiendo a propósito para cumplir su necesidad de ser respetado, adorado y amado? ¿En verdad creen lo que ellos mismos dicen o están engañando a sus seguidores estando concientes de ello?

De cualquier manera, todo parece indicar que están enfermos. No tienen de ninguna manera las características del típico “loquito” con mirada perdida, balbuceante, despeinado y pidiendo dinero en las esquinas, como se llega a ver en las esquinas de algunas grandes ciudades. No, estas personas tienden a ser muy carismáticas, inteligentes, hablan con perfecta coherencia, visten bien y están bien peinados. Pero hay algo dentro de su mente, algo que no está del todo bien.

Una vez le pregunté a una persona, quien está metida en el culto de la Gran Fraternidad Universal y quien estudió psicología, si sería capaz de analizar a su “Maestro”. Me dijo que no. ¿Tendrá miedo de ver lo que pudiese encontrar? Quien sabe, quizá yo sí lo tendría en su lugar. Sería como arriesgarse a saber que un buen porcentaje de lo que he aprendido de él ha sido basura de una mente enferma – aunque aún en ese caso no todo tiene por que ser basura, como planeo exponer en otro artículo.

Bien, no diré que todo lo que yo diga es absolutamente cierto y libre de errores, pero las cosas que expongo aquí no me las saco de la manga. Entre otras fuentes, como conocidos que son miembros de algún culto, leo opiniones de profesionales en el área. En este caso doy crédito a la psicoterapeuta Madeleine Tobias y a la socióloga Janja Lalich por ayudarme a comprender un poco más el tema de los grupos cultistas desde el punto de vista psicológico.