Simbolismo en imágenes de Jesús y María: Las manos

Con motivo de un comentario que puede apreciarse aquí, escribí este artículo. El comentario hace referencia a que en imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María dichos personajes aparentan hacer un saludo parecido al Saludo de Pax acuariano creado por Serge Raynaud o al Abhaya Mudra hindú de los cuales se habla en este otro artículo.

Buda mostrando el Abhaya Mudra estando sentado.A la derecha podrán apreciar una imagen de un buda haciendo el Abhaya Mudra.Verán como su mano derecha presenta la palma abierta al frente mientras que la izquierda descansa sobre sus piernas con la palma hacia arriba. Su significado lo expliqué en el artículo mencionado anteriormente.

Serge Raynaud

A la izquerda están viendo una imagen de Serge Justinen Raynaud, quien fundó el movimiento religioso de la Gran Fraternidad Universal. Su palma derecha está abierta con el pulgar doblado hacia adentro y su mano izquierda está con la palma hacia el abdomen. El significado de esto también lo aclare en dicho artículo.

Ahora analizaremos  las imágenes sugeridas en el comentario que dió lugar a este artículo. Presentaremos primero una imagen de Jesús de Nazareth. Espero que pueda apreciarse la mano derecha con los dedos anular y meñique doblados hacia el pulgar, Sagrado Corazónmientras que los dedos índice y medio están rectos.

Estos dos dedos, índice y medio juntos, representan la dualidad de Jesús, siendo tanto hombre como Dios. La mano izquierda, por otra parte, está en actitud de presentar el Sagrado Corazón, e indica el amor que tiene a la humanidad.

sacredheartA la izquierda vemos otra imagen del Sagrado Corazón con Jesús extendiendo, nuevamente, sus dedos índice y medio. En esta variante, sin embargo, su mano izquierda no “presenta” Su corazón con la palma hacia arriba, sino que apunta hacia él.

Por último, tenemos abajo otra imagen de Jesús. En esta, sin embargo, vemos que el dedo anular y el pulgar de su mano derecha se están tocando, mientras que los dedos índice, medio y meñique están extendidos. Estos tres dedos representan la Santísima Trinidad. Su mano izquierda Jesus expresando la Trinidadsostiene un libro, el Evangelio, presentando a Jesús como maestro y fuente de sabiduría.

Podemos resumir, viendo estas imagenes de Jesús, que los gestos que hace Cristo en ellas no son de “ofrecimiento de paz” ni de “filtrado de vibraciones energéticas” sino que indican un ofrecimiento de amor por parte de Dios mismo, a través de Dios Hijo.

Ahora, viendo a la izquierda, vemos una imagen de la Virgen María.Icono de Maria En ella vemos la mano derecha de María en un gesto de presentación de su corazón. Su mano izquierda, con la palma dirigida hacia el corazón, quizá en actitud de apertura o de protección al mismo. Podría sugerirse que está abriendo su corazón y presentándolo a Dios, como cuando aceptó ser la madre de Cristo según el Evangelio.

Inmaculado corazón de María

A la derecha vemos otra imagen de María. No es tan clara como la anterior, pero con la mano derecha está apuntando hacia su corazón, mientras que la mano izquierda tiene la palma hacia el corazón con los dedos ligeramente curvos. Nuevamente, la mano izquierda parece tener la intención de abrir su corazón. Esta apertura sería no solo hacia la humanidad sino hacia Dios mismo.

Finalizando, según la opinión del autor de este artículo, los gestos mostrados en estas imágenes de Jesús y de María son diferentes tanto visual y como simbólicamente con los gestos de la tradición hindú. Mientras que las diferencias con el gesto acuariano de Serge Raynaud son demasiado grandes como para sugerir que existe algúna relación entre dichos gestos.

La Biblia: ¿auténtica palabra de Dios?

Biblia

Santa Biblia

La Biblia es considerada una de las grandes obras de la literatura, independiente del valor espiritual que pueda tener. No es un solo trabajo hecho por una sola persona. Es una colección de libros escritos en diferentes lugares, en tres diferentes lenguas, y por personas de diferentes estilos de vida. Extrañamente, los libros de la Biblia no se contradicen entre sí.

Es imposible probar que la Biblia es la palabra de Dios científicamente, y es claro el por qué: Dios no es algo que pueda medirse ni cuantificarse ni analizarse en un laboratorio. Pero sí podemos “detectar” la influencia de Dios en algo basados en la evidencia que se nos presenta.

Lo que debe probarse es si la Biblia es en realidad un registro de las palabras que Dios ha dado a la humanidad, y no simples palabras humanas sin inspiración divina.

Claramente un libro escrito por Dios debe forzosamente ser un libro singular y muy diferente a otros. Por lo tanto, para considerar la posibilidad de que la Biblia haya sido en verdad inspirada por Dios debemos exponerla a una serie de pruebas estrictas que nos permitan tomar una decisión certera respecto a este libro o conjunto de los mismos.

Dado a que este blog está dedicado a la crítica de movimientos cúlticos, y estos mismos por lo general no niegan la existencia de Dios, no me ocuparé de discutir si Dios existe o no ni si Dios quiere o no establecer una relación con la humanidad. Tomaré por hecho que la mayor parte de los lectores de este artículo creen que Dios existe y que quiere relacionarse con nosotros.

Dicho esto, enumeraré lo que el autor Josh McDowell sugiere que serían las características de un libro inspirado por un Dios que busca relacionarse con la humanidad.

  • Debería estar ampliamente distribuido para que sea de fácil acceso.
  • Debería haberse preservado perfectamente al pasar el tiempo.
  • Debería ser históricamente correcto.
  • No debería tener la tendencia a cometer errores de carácter científico ni a creencias falsas mantenidas por la humanidad en el tiempo en que el libro haya sido escrito.
  • Debería presentar respuestas verdaderas y unificadas a las preguntas difíciles de la vida diaria.

La Biblia es el único texto religioso que cumple con cada uno de esos puntos. Y no es por insultar otros textos ni estoy negando su valor como guía para las culturas de las cuales se originaron. Reconozco los méritos de otros libros sagrados los cuales, con el paso del tiempo, han sido guias de moral y virtud para sus pueblos creadores. Sin embargo, la Biblia es aún superior y trataré de demostrarlo.

Un libro inspirado por un Dios quien quiere relacionarse con su creación debería estar ampliamente distribuido para que esta última, la humanidad, no tenga dificultad en escuchar lo que Dios tiene que decir. La Biblia es el libro más publicado en toda la historia y tiene la distribución más amplia de todos. Ningún otro libro ha sido traducido en tantas lenguas. Es el mayor “Best Seller” de todos los libros.

Dicho esto, puede decirse con certeza que la Biblia, inspirada o no, sin duda cumple con el primer requerimiento para un libro supuestamente inspirado por Dios. Ningún otro texto cumple con este requerimiento de manera tan contundente.

El segundo requerimiento para un libro de inspiración divina es que debe resistirse al paso del tiempo. Respecto a esto, puede sugerirse que la Biblia no ha resistido el paso del tiempo porque, a través de múltiples copias y traducciones, podrían haberse perdido algunas palabras o algunos versos podrían haberse traducido incorrectamente. Pero, aunque eso ocurriese, no importa mientras se puedan descubrir dichos errores y que se pueda saber el significado original de determinado mensaje.

Los escritos Bíblicos originales se han perdido ya, porque fueron escritos en materiales de vida corta. Sin embargo, sí existen manuscritos de los originales los cuales pueden compararse para descubrir con bastante certeza lo que estaba escrito en los originales. De hecho, hay una cantidad enorme de manuscritos del Nuevo Testamento lo cual permite estar seguros de que su mensaje contenido en los textos originales no se ha perdido. Y por si fuera poco, los manuscritos del Nuevo Testamento fueron escritos muy poco tiempo después de sus originales (algunos solo 3 ó 4 décadas), disminuyendo la probabilidad de que su mensaje sufriera corrupción.

El Antiguo Testamento no tiene la cantidad de manuscritos del Nuevo, pero hay numerosas fuentes antiguas que lo citan o lo contienen en su mayor parte: Los manuscritos del Mar Muerto y la Biblia Septuaginta, junto con otros textos hebreos antiguos.

En cuanto a los hechos narrados en un libro inspirado por Dios, estos deben ser descritos sin error. Existen numerosas fuentes no bíblicas que están de acuerdo con los hechos históricos como son presentados en la Biblia. El Talmud, la iglesia cristiana primitiva, el testimonio del historiador del siglo I, Flavius Josephus, así como los testimonios de otros historiadores de la época. Incluso los descubrimientos de la arqueología a su vez prueban la veracidad histórica de la Biblia.

Además, no hay nada que indique que quienes escribieron la Biblia hayan tenido la intención de engañar. En el caso específico de los apóstoles, fueron privados de su libertad y ejecutados por sus creencias. Si lo que escribieron hubiera sido una mentira con el fin de obtener algún tipo de ganancia, pienso que lo hubieran confesado para salvar su vida. ¿Quién en la actualidad moriría por defender el Evangelio Acuariano de Jesús el Cristo? ¿Quién, real y libremente (sin manipulación psicológica ni consumo de estupefacientes), daría su vida por defender las “enseñanzas” y postura de su “guía espiritual”?

Inclusive podría concluirse, leyendo la Biblia, que de alguna manera sus escritores tenían conocimientos respecto al planeta en que vivían que no eran precisamente comunes en el tiempo en que vivían. La redondez de la tierra, el que la tierra no está montada sobre una tortuga ni es cargada por un gigante llamado Atlas ni es llevada sobre las espaldas de unos elefantes. El que el sol no era un dios, como pensaban los antiguos egipcios, sino un producto más de la creación, etc.

Si bien la Biblia no es un libro de ciencia, cuando toca temas relacionados habla de ellos consistentemente con los conocimientos que tenemos ahora.

Pero la Biblia misma es una prueba más que sugiere fuertemente que es la palabra de Dios. Y es que la Biblia es una colección de libros (72 para los católicos) que hablan de todo lo referente a la experiencia humana. Todos estos libros, escritos a lo largo de 1500 años, fantásticamente se apoyan entre sí. No se contradicen mutuamente, a pesar de haber sido escritos por personas de diferente origen y vida, en tres diferentes lenguas, y en diferente tiempo. El solo hecho de que la Biblia exista, considerando esos hechos, es un ejemplo de una increíble cooperación que lo pone a uno a considerar seriamente algún tipo de coordinación divina. Incluso si lo vemos desde el punto de vista protestante, considerando que dichas iglesias consideran que la Biblia tiene 66 libros escritos por 40 autores: sigue siendo algo realmente increíble.

Jesús mismo aceptaba las Sagradas Escrituras como la palabra de Dios.

Por último, la Biblia es un libro especial porque, entre otras cosas, está repleto de profecías. La misma Biblia declara que si algo o alguien profetiza algo en nombre de Dios y no sucede, no fue en realidad palabra de Dios.

Dicho esto, podemos ver numerosas citas en la Biblia en la que se profetiza algo y sucede. Pero estas profecías tienen lujo de detalle: La Biblia da nombres, da situaciones, da cantidades y nombra lugares, y estas cosas sucedieron. La Biblia cumple con sus propia norma probando que no es un libro cualquiera. De pronto, no parece tan descabellado creer que en efecto la Biblia contenga las palabras del Dios vivo.

El hecho de que la Biblia sea un artículo común no significa que sea un libro común. De hecho, el que sea fácil de obtener es una bendición por la que, creemos los cristianos, debemos estar agradecidos a Dios porque muestra Su voluntad de tener una muy real relación con nosotros.

Lean su Biblia, y léanla con espíritu de humildad. Las respuestas que buscan están ahí, no ocultas como proclama la hermenéutica sino al descubierto para cualquiera tenga acceso a ellas. Dios quiere que todos -todos- escuchemos su palabra.

La fe en Dios no es iniciática: todos, no nada más ciertas personas con determinada preparación o conocimiento, tenemos el derecho, dado por Dios mismo, y la oportunidad de escuchar lo que Él tiene que decir.

¿Si la Biblia es falsa? ¿Si Jesús no existió?

Leí el comentario de alguien quien, muy razonablemente, sugirió la posibilidad de que la Biblia tal vez no sea lo que la tradición cristiana supone que es: la Palabra de Dios. Sugirió también que, quizá, Jesús de Nazareth tampoco existió.

Esta persona, cuyo pseudónimo es José Pueblo, me hace un par de preguntas intrigantes, las cuales agradezco.

Con relativa facilidad puedo poner en tela de juicio a todos estos grupos cultistas y a sus líderes simplemente usando la Biblia como arma. Facilmente, también, puedo comparar a los líderes cultistas y sectarios con Jesús, el Dios hecho hombre de la tradición cristiana, y ponerlos al descubierto.

Las preguntas, básicamente, son: ¿Y si la Biblia no fue escrita sino por hombres con gran imaginación, o incluso por gente similar a la que critico? ¿Y si Jesús, llamado el mesías, el Cristo, no es más que una idea bonita y jamás existió?

Supongamos que es cierto. Por lo tanto digamos que toda la crítica que yo y otros hemos hecho basados el lo que dice la Biblia deja de ser válida. Supongamos que Jesús de Nazareth, conocido como el Mesías, nunca nació y, por lo tanto, toda la iglesia cristiana es una farsa.

Específicamente quitemos al personaje llamado “Jesús” del panorama. Bueno, al hacerlo, todo movimiento New Age sufriría. Y es que estos movimientos no niegan a Jesús, al contrario, lo reconocen como un “Maestre Ascendido”, como alguien quien logró “cristificarse” y, por lo tanto, es digno de reverencia y alabanza. Es de hecho el supuesto Gran Maestro de la llamada “Era de Pisces”.

Si resultara que Jesús nunca existió, el movimiento New Age entero sufriría las consecuencias. Extrañamente, sin el “Maestre Jesús”, sin el “Avatar de la Era de Pisces”, los supuestos “avatares” de la “Era” actual tendrían que explicar su propia existencia así como la misma existencia de la llamada “Era de Aquarius”.

¿Qué sucede entonces con mi crítica hacia la doctrina New Age, sin la Biblia y sin Jesús? Nada. Sigue manteniéndose de pie. ¿Por qué?

Yo inicié este blog dando fundamentos basados en estudios científicos de cultos religiosos, políticos, empresariales, etc. de expertos en grupos cultistas. La mayor parte de estos expertos viven aún. No vivieron hace 2000 años y sus estudios están disponibles para quien tenga el interés de leerlos.

Dicha interpretación, una interpretación psicológica, puede criticarse. En parte porque ningún líder cultista de que yo tenga noticia se ha presentado ante un experto para que lo examine psicológicamente. Vaya, tendría que ser un completo idiota (y por supuesto que no lo son) y dudo que suceda. Aparte hay intereses de otras personas: si un líder cultista cae, otros más caerían también.

Por todo esto, la idea de que los líderes cultistas están enfermos mentalmente, o son criminales vestidos de ovejas, no deja de ser una teoría. Pero es una teoría basada en estudios científicos realizados por expertos en el área de la salud mental y en sociología.

Claro que mi interpretación de estos estudios y su aplicación a determinada sociedad cultista puede ser criticada. Porque un líder cultista sea claramente un psicópata no necesariamente quiere decir que todos lo son. Quizá haya uno que en verdad sea el mensajero de Dios o Dios mismo.

Pero, hasta la fecha, nadie ha refutado lo que yo he propuesto de una manera, digamos, satisfactoria. Lo único que se ha dicho es “tu eres el loco, tu eres el demente, no es cierto, tu no lo conoces, tu no sabes, tu no entiendes, eres un cobarde, tu karma es terrible, etc.”. Y entiendo, la pertenencia a un culto tiene como característica el no permitir que sus miembros piensen por sí mismos.

Y no lo digo por insultar a los miembros de ningún culto. Al contrario, ataco a la gente sin escrúpulos quienes, elaborando farsas de este tipo, separan a miembros de la sociedad para manipularlos a su antojo en nombre de la fraternidad, de la paz, y de la tolerancia, entre otras cosas.

Entonces quitemos a la Biblia del camino, olvidémonos de Jesús. ¿Qué nos queda? Ciencia. Incluso, alguien ya ha propuesto en este mismo blog que este tipo de líderes no son psicóticos sino que su farsa está deliberadamente diseñada para engañar a la gente y manipularlas en pos de lo que esta persona llama un “imperialismo capitalista depredador.”

Es otra teoría, una de toque “conspiracional”. ¿Estará en lo cierto? A fin de cuentas quizá no importe tanto. A fin de cuentas hay un elemento en común: Engaño.

Que si es un engaño para formar un imperio mundial a costa de todos, o un engaño para satisfacer la megalomanía de un psicótico, o un engaño para hacer dinero y obtener poder, o un engaño para alejar a la gente de determinada fe religiosa por obra del Diablo, no importa. Quizá sea un engaño para obtener todo eso al mismo tiempo.

Pero las razones no tienen tanta importancia porque, a fin de cuentas, simplemente es un engaño. Y, aunque quizá ganemos un poquito y nos sintamos muy cómodos en nuestro grupito con nuestra vestimenta característica, con nuestro maestro, portando nuestro talismancito, y nos sintamos diferentes y especiales frente al resto del mundo, a la hora de hacer las cuentas alguien va a salir perdiendo: nosotros, los engañados.

La Cruz del Aquarius – 1a parte: Alquimia

cruz SOAAlgo que he querido hacer ya desde algún tiempo es explicar el simbolismo detrás de la llamada Cruz del Aquarius o Cruz Acuariana. Lo he querido hacer puesto que, como es obvio, mi enfoque inicial y principal hasta ahora, ha sido la crítica del nuevo movimiento religioso conocido como la GFU o Gran Fraternidad Universal.

El símbolo principal del culto de la Gran Fraternidad Universal ha sido, desde su comienzo, dicha Cruz Acuariana. Y es en ella en la que puede verse la “piedra angular” en la cual se apoya el dogma acuariano, por lo menos en lo que a la GFU se refiere.

Originalmente tenía la idea de dar a conocer ciertos conceptos fundamentales los cuales permitirían comprender el significado de la simbología de esta cruz más facilmente. Y de hecho sí logré escribir un par de artículos relacionados con la simbología de la cruz acuariana al los que títule Hermes Trismegistos y Hermetismo. Leyendo dichos artículos, es posible quizá darse cuenta del significado fundamental de los símbolos contenidos por la mencionada cruz.

La cruz es portada, expuesta u oculta (dependiendo de la “línea” a la que pertenezca la persona), por todos los miembros “iniciados” de la llamada Suprema Orden del Aquarius. Esta última es el organismo central  y dirigente de la GFU. Nuevamente, cada vertiente o línea de la GFU tiene su propia SOA y no se reconocen entre sí.

En cuanto a la cruz, el término que debe tener presente quien esté interesado en entender su significado (y en entender el esoterismo presente en este culto) es la llamada alquimia. Espero poder tratar el tema de la alquimia en otro artículo, pero por lo tanto será suficiente definir que uno de los objetivos principales de la alquimia es obtener el lapis philosphorum (piedra filosofal) y lograr el llamado magnum opus (Gran Trabajo): Básicamente transformar metales de poco valor, como el plomo, en oro.

Pero el detalle es que la alquimia de la que estamos hablando aquí trata de transformar no plomo en oro sino de transformar personas en seres de “gran valor espiritual”, en santos, en cristos, en dioses. Donde la alquimia exotérica busca la transmutación de los elementos químicos, la alquimia esotérica busca la transmutación espiritual.

Se dice, por poner un ejemplo claro, que Jesús de Nazareth, conocido en la tradición cristiana como Dios hecho hombre, fue en realidad un hombre (plomo) hecho Dios (oro) a través de la alquimia espiritual. En efecto, dice el dogma acuariano, Jesús se transformó, metafóricamente, en oro.

Teniendo esto aclarado, en un segundo artículo describiré la Cruz Acuariana en sí.

La actitud de Jesús vs. la actitud cultista.

Leí un comentario reciente en el que se me acusa de tener la necesidad de ser reconocido y aprobado (como si fuese la primera vez). Pero, considerando que escribo anónimamente, creo que la idea de que yo necesito ser reconocido y aprobado no es aplicable.

En fin, iremos al grano.

El comentario fue escrito en crítica específica al artículo en el que se examina la idea de que el líder cultista José Rafael Estrada es un criminal, en pleno uso de sus facultades, y menciona que, al igual que al Sr. Estrada, a Jesús supuestamente muy pocos lo reconocieron haciéndose sus seguidores y que los demás lo crucificaron.

Sin el afán de insultar, sino de aclarar las cosas, eso es una versión demasiado simplista de lo que al parecer ocurrió.

A Jesús lo crucificaron porque quizo. Literalmente, creemos los cristianos, dió su vida por la humanidad sabiendo lo que iba a suceder. Creemos también que es Dios encarnado y que, al ser Dios, no solo fue un maestro sino que es EL maestro y que resucitó. Por lo tanto, desde el punto de vista cristiano, la idea de que cada determinado tiempo vienen nuevos maestros a iluminarnos es incorrecta.

Si analizamos su crucifixión dejando a un lado la teología, vemos que fue asesinado por cuestiones políticas. Es decir, no es que no lo hayan reconocido por quien era sino que no convenía que el existiera. Fue por Él que los líderes judíos, los fariseos y el mismo gobierno romano estaban siendo descubiertos por lo que eran. No crucificaron a Jesús porque no lo reconocían. Al contrario, fue reconocido, tal vez no como el Hijo de Dios, pero sí como alguien quien estaba diciendo las cosas como eran en realidad. Y lo mataron por eso.

Y eso sucede con todo aquel que critica a lo establecido. ¿Qué sucede en la actualidad? No hay una regla a seguir: Puedes hacer lo que quieras en nombre de una falsa tolerancia que, en realidad, no es más que indiferencia.

Si una persona alaba y es indiferente a todo, esa persona es aceptada como un gran ser espiritual, símbolo de libertad, fraternidad e igualdad. Pero si un individuo rompe esa burbuja en la que te sientes tan cómodo y te enfrenta a la realidad de las cosas, esa persona es insultada y, metafóricamente hablando, crucificada, muerta y sepultada.

A Jesús no lo criticó un miserable escritor anónimo. No, a Jesús lo criticó muchísima gente, tanto en el gobierno y en la sinagoga como en las calles. Pero Él estaba ahí, afuera, frente a todos y sin esconderse en un grupo o “club” secreto.. Y actualmente el dogma cristiano, a pesar del gran número de seguidores, es ampliamente criticado. Incluso dentro de la misma Iglesia.

Quizá eso hable bien de Jesús y de Su Iglesia. Puesto que está escrito: “Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegráos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.” Lucas 6:22,23

Es extraño como comencé tratando de ser más científico en mi análisis, en nombre de la tolerancia de credos, esperando sembrar dudas y quizá abrir algunos ojos entre personas de diferentes tradiciones. Pero cada vez más he tenido que citar lo que los cristianos llamamos la Palabra de Dios.

¿Cómo reconoceremos a Cristo?

Este artículo lo publiqué en respuesta a una pregunta que me fue hecha en un comentario. Sin duda tiene relación con el tema de cultos, puesto que hay en nuestros días (y a lo largo de la historia) personajes quienes se atribuyen el título de “Cristo” o les atribuyen a sus seguidores la calidad de cristos en potencia, dioses en pequeño.

La pregunta que se me hizo fue en referencia a la tradición cristiana que mantiene que Cristo Jesús vendrá una segunda vez, regresará. La pregunta que se me hizo fue, esencialmente, ¿cómo regresará y cómo lo reconoceremos cuando regrese para evitar profanarlo?”.

Daré mi opinión al respecto como un miembro más de Su Iglesia. Agradeciéndo de antemano la pregunta puesto que yo mismo no me la había hecho y aprendí algo tratando de darle una respuesta más o menos satisfactoria. Espero lograr mi cometido.

Está escrito en el libro del Apocalipsis (Revelación): “Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra…” Apocalipsis 1:7

Respecto a esto, el Obispo de Trica y comentarista del Nuevo Testamento, Ecumenio, escribió circa 990 d.C.: “Creo que las Sagradas Escrituras llaman a los sántos ángeles nubes, en sentido figurado, debido a su ligereza y por el hecho de que están por encima del mundo…” y citó el libro de los Salmos: “montó en el Querubín y emprendió vuelo, planeando sobre las alas del viento.” Salmos 17:11

Para Ecumenio, por lo tanto, Cristo vendrá acompañado de sus ángeles y no literalmente flotando entre nubes.

Para San Victorino, Obispo de Pettau en lo que hoy es Eslovenia, “Él, quien en un principio vino escondido dentro de la figura humana que Él mismo tomó, vendrá dentro de poco como Juez manifestado en majestad y gloria.”

Para este santo y mártir, Cristo al parecer será fácil de reconocer por la manera en que se manifestará.

San Beda el Venerable, de la Orden de San Benito, aclara dos palabras en el citado pasaje del Apocalipsis. Viene: “Cristo se mantuvo oculto cuando vino a ser juzgado, pero se manifestará cuando Él venga a ser el juez.” Traspasaron: “Cuando se le vea llegar ahora como un Juez con poder, así como lo traspasaron (ofendieron), ahora se entristecerán y arrepentirán sabiendo que es demasiado tarde.”

Para el monje benedictino Beda entonces, la llegada de Cristo será obvia porque se manifestará claramente y quienes lo hemos ofendido nos daremos triste cuenta de que llegó la hora del juicio.

Dice San Agustín de Hipona: “Pero cuando los malvados vean al Juez, no les parecerá alguien agradable; porque no estarán contentos en su corazón cuando lo vean, sino que todos en el mundo llorarán por Su causa, por miedo a ser juzgados como parte de los malvados y los no creyentes.”

Aquí, básicamente, San Agustín dice que Jesús viene, en un principio, a juzgar y no a hablar bonito, ni a “traer buena vibra”. Y eso, naturalmente, le dará miedo a mucha gente.

Tertuliano y San Fulgencio, ambos subrayaron la creencia de que Cristo regresará de la misma manera como se fue.  “…fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos.” Hechos 1:9 y “…Este que os ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo.” Hechos 1:11.

Con esto supongo que podemos, para empezar, desechar a todos los supuestos “cristos” que existen en la actualidad, puesto que ellos llegaron de la misma manera que cualquiera de nosotros: salimos de un vientre materno. Cristo ya lo hizo una vez, no lo tiene que volver a hacer.

En el Evangelio de San Mateo está escrito que “Como el relámpago que sale del oriente y brilla hasta el occidente, así será la Venida del Hijo del hombre.” Mateo 24:27.

Confiando en lo que dice el evangelio, podemos estar seguros entonces de que Su segunda venida será súbita e inconfundible como un relámpago.

Resumiendo, hace 2000 años Dios Hijo tomó forma humana, nacio del vientre materno, vino a enseñar, a ser juzgado, a morir en la cruz y a resucitar, dejando una vida ejemplar y trazando así el camino que debemos seguir. Fue lo que vino a hacer y fue su voluntad desde el principio.

En su segunda venida, sin embargo, no renacerá (porque ya nació) y viene a ser el Juez y a juzgar: ya no viene a ser un maestro ni tampoco viene a ser juzgado. Viene a juzgar si tomamos lo que nos enseñó y lo aplicamos a nuestras vidas o no.

Su fecha de llegada es desconocida para todos, excepto para Dios. Y al parecer, será obvia. Así que no hay que preocuparnos por si lo profanamos o no. Si lo hacemos, parece que lo haremos sabiendo exactamente quién es, y ya es problema de cada quien.

Llegará cuando menos se le espere y de manera súbita. ¿Detalles? No hay registro de más detalles. Jesús no los dejó. ¿Llegará afeitado o con barba? ¿Cabello largo o rapado? ¿Sobre una nube o manejando una Suburban? Nadie sabe como, pero al parecer no habrá duda de quién es Él.

Lo que sí es seguro es que esta llegada no será necesariamente bien recibida. No creo que habrán múltiples universidades ofreciéndole títulos como “Doctor en Hermética” ni cosas por el estilo. No viajará por el mundo entregando premios a gente por su labor en ciencia o educación. No irá de aquí para allá haciéndose amigo de celebridades que puedan apoyar Su causa.

A todos nos gusta que nos digan cosas bonitas, que nos pinten el mundo de colores, que nos hablen de cosas que nos hacen sentir que somos lo máximo, que gracias a conocimientos secretos y alquimia espiritual somos dioses en potencia, etc. Pero a nadie nos gustará que alguien llegue, nos baje los humos, y nos diga “¿Sabes qué? Hace 2000 (o 3000, o 4000) años yo te dije como eran las cosas. Y hasta lo dejé por escrito. ¿Me hiciste caso? no.” Y eso es lo que vendrá a hacer Cristo cuando regrese.

Ahora, tampoco quiero pintar un Jesús sangrón que nada más viene a decirlos lo brutos que somos y a condenarnos al fuego eterno. No quiero poner en la mente de la gente un Dios quien busca causar la depresión masiva de la humanidad. Pero sí creo que, al leer las Sagradas Escrituras, podemos ver a un Dios que quiere a toda costa que estemos con Él. Que lo escuchemos. Que le hablemos. Que vayamos a nuestros respectivos servicios religiosos y, en comunidad, estemos en Su presencia.

Quizá Jesús regrese y nos diga “¿Saben? La verdad no los puedo condenar porque me dolería demasiado. ¡Vámonos todos al Cielo!” Y listo. Pero Dios dice las cosas no para satisfacer su propio ego, no por que sea una especie de narcisista. No, sino porque si nos metemos en ciertas cosas, si llevamos a cabo ciertas prácticas, puede resultar peligroso.

Lo que hagamos con nuestras vidas a Dios no le afecta. Él nos pone reglas por nuestro propio bien. Aparte, creo que Dios preferiría que lo escucháramos por el simple hecho de que busca tener una auténtica relación con nosotros. Y de ésto último no me cabe la menor duda dada la insistencia de Dios en que sigamos el camino que Él, a través de su único Hijo, nos ha trazado.