Charles T. Russell

Charles Taze Russell, originario de Pittsburgh, PA, EE. UU., nace en febrero de 1852. Es el fundador del culto ahora conocido como los Testigos de Jehová, cuyas congregaciones están representadas jurídicamente por la llamada Sociedad Watchtower, basada en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

Russell fue hijo de padres presbiterianos, sin embargo fue influenciado tanto por la iglesia adventista como por la masonería al darle forma a su sociedad. Siendo aparentemente un masón de alto grado, se separó oficialmente de la Logia Masónica del Rito de York, aunque no se separó totalmente en cuanto a ideología.

Russell tenía un cierto lazo con Aleister Crowley, ocultista miembro de organizaciones como la fraternidad secreta de influencia francmasónica y rosacruz conocida como la Orden Hermética del Alba Dorada. El lazo era a través de su amigo también ocultista William Butler Yeats, quien se movía en los mismos círculos que Crowley. Por esto, no es difícil suponer que Russell haya sido influenciado por el ocultismo.

De hecho, pidió que al morir fuese enterrado en una toga al estilo masón. Junto a su tumba fue colocada una pirámide, mostrando su interés por la piramidología, con el símbolo, tradicionalmente masón, de la Cruz y la Corona. Dicha tumba está localizada en el Centro Masónico de Pittsburgh.

Aunque llegó a decir que jamás perteneció a la masonería, no se sabe si dijo o no la verdad puesto que él mismo promovía “mentirle a los enemigos de Dios”. Además una convención en 1913 declaró abiertamente ser un francmasón. En la misma convención declaró haber tenido una conversación con Dios y estar dirigido por el Espíritu Santo, lo que le permitía, según dijo, interpretar la Biblia correctamente.

Su revista “¡Despertad!” fue originalmente llamada “Era Dorada”. Algunos suponen que “Era Dorada” es un término obsoleto que ha sido reemplazado por el término “Nuevo Orden Mundial”, o lo que algunos llamarían la “Nueva Era de Acuario”. En efecto, las ideas de Russell, teniendo bases similares a las de los actuales Nuevos Movimientos Religiosos acuarianos, muestran ideas similares simplemente expresadas de diferente manera.

Esto último, junto con el interés de Russell interés por la astrología, es mostrado en un escrito publicado después de su muerte en la revista Atalaya en junio de 1922 el cual se expresa así:

Cuando urano y júpiter se encuentren en el humano signo de Aquarius en 1914, la hace mucho tiempo prometida era habrá comenzado el trabajo de liberar a la humanidad para que logre su propia salvación, y asegurará la máxima realización de los sueños e ideales de todo poeta y sabio en la historia.

En el último volumen de la serie de libros Estudios en las Escrituras (Studies in the Scriptures), titulado El Misterio Terminado (The Finished Mystery), Russell es presentado por su iglesia como el criado fiel y atento mencionado en la Biblia, en Mateo 24:45-47. También como el mensajero de la iglesia de Laodicea.

Aunque se dice que nunca admitió públicamente ser el criado fiel y el mensajero de Laodicea, es mencionado en este libro que en privado Russell admitía tener la creencia de haber sido elegido para su “gran trabajo” desde antes de su nacimiento.

Russell claramente afirmaba que ese criado fiel era una sola persona, obviamente él. Sin embargo, tiempo después de haber muerto Russell, el cuerpo gobernante de la Sociedad desarrolló la idea de que el criado fiel no era una sola persona sino una clase de personas: los 144,000  ungidos, incluyendo el mismo cuerpo gobernante.

Este ha sido un ejemplo de un culto cuya doctrina ha sido inconsistente desde su fundación.

La Cruz del Aquarius – 1a parte: Alquimia

cruz SOAAlgo que he querido hacer ya desde algún tiempo es explicar el simbolismo detrás de la llamada Cruz del Aquarius o Cruz Acuariana. Lo he querido hacer puesto que, como es obvio, mi enfoque inicial y principal hasta ahora, ha sido la crítica del nuevo movimiento religioso conocido como la GFU o Gran Fraternidad Universal.

El símbolo principal del culto de la Gran Fraternidad Universal ha sido, desde su comienzo, dicha Cruz Acuariana. Y es en ella en la que puede verse la “piedra angular” en la cual se apoya el dogma acuariano, por lo menos en lo que a la GFU se refiere.

Originalmente tenía la idea de dar a conocer ciertos conceptos fundamentales los cuales permitirían comprender el significado de la simbología de esta cruz más facilmente. Y de hecho sí logré escribir un par de artículos relacionados con la simbología de la cruz acuariana al los que títule Hermes Trismegistos y Hermetismo. Leyendo dichos artículos, es posible quizá darse cuenta del significado fundamental de los símbolos contenidos por la mencionada cruz.

La cruz es portada, expuesta u oculta (dependiendo de la “línea” a la que pertenezca la persona), por todos los miembros “iniciados” de la llamada Suprema Orden del Aquarius. Esta última es el organismo central  y dirigente de la GFU. Nuevamente, cada vertiente o línea de la GFU tiene su propia SOA y no se reconocen entre sí.

En cuanto a la cruz, el término que debe tener presente quien esté interesado en entender su significado (y en entender el esoterismo presente en este culto) es la llamada alquimia. Espero poder tratar el tema de la alquimia en otro artículo, pero por lo tanto será suficiente definir que uno de los objetivos principales de la alquimia es obtener el lapis philosphorum (piedra filosofal) y lograr el llamado magnum opus (Gran Trabajo): Básicamente transformar metales de poco valor, como el plomo, en oro.

Pero el detalle es que la alquimia de la que estamos hablando aquí trata de transformar no plomo en oro sino de transformar personas en seres de “gran valor espiritual”, en santos, en cristos, en dioses. Donde la alquimia exotérica busca la transmutación de los elementos químicos, la alquimia esotérica busca la transmutación espiritual.

Se dice, por poner un ejemplo claro, que Jesús de Nazareth, conocido en la tradición cristiana como Dios hecho hombre, fue en realidad un hombre (plomo) hecho Dios (oro) a través de la alquimia espiritual. En efecto, dice el dogma acuariano, Jesús se transformó, metafóricamente, en oro.

Teniendo esto aclarado, en un segundo artículo describiré la Cruz Acuariana en sí.

Hermetismo

Dada la información que presento aquí, es necesario hablar de la llamada filosofía hermética. La razón será obvia cuando escriba más a fondo sobre los movimientos filosófico-religiosos novaéricos de tendencia gnóstica, como lo son la Gran Fraternidad Universal (G.F.U.) de Serge Raynaud de la Ferriere y la Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Científicos (A.G.E.A.C) de Víctor Manuel Gómez Rodríguez (conocido como Samael Aun Weor).

Hablar de literatura hermética es hablar de los escritos atribuidos al dios egipcio Thoth, los cuales tratan temas de ocultismo, teología y filosofía. Thoth es mejor conocido, tal vez, por su nombre griego Hermes Trismegistos, o Hermes el Tres Veces Grande, y se le atribuye haber sido el inventor de la escritura y quien dió origen a todas las artes relacionadas con esta.

Esta literatura hermética es una colección de escritos que surgieron probablemente entre los siglos I y III de nuestra era.  Fue escrita a modo  de diálogos platónicos y se clasifica en dos clases: Hermetismo popular y Hermetismo docto. El primero trata de astrología y otras ciencias ocultas, el segundo de teología y filosofía. Hay indicios de que, de hecho, el hermetismo popular haya surgido antes que el docto, por lo que desde principios del siglo XX el hermetismo popular ha recibido gran atención puesto que refleja creencias propias del imperio romano en sus inicios. Por lo tanto, influyó  de forma significante la historia religiosa e intelectual de ese tiempo.

En la Era Helenístico, comprendido entre los siglos 3 y 1 a. C., comenzaron a nublarse las diferencias entre la ciencia y la religión. Además, el tradicional racionalismo griego empezó a perder adeptos. En este ambiente fue que las personas comenzaron a buscar sabiduría divina a través de dioses como Hermes (Thoth).

En este periodo se atribuyeron ciertos textos a Hermes Trismegistos, los cuales trataban principalmente de astrología. Más adelante se le atribuyeron tratados de medicina, de alquimia y de magia. La llamada Tabla Esmeralda, cabe mencionar, fue un texto favorito de los alquimistas medievales.

En cuanto a la astrología se refiere, su concepto fundamental es la idea de que el cosmos es una unidad y todas sus partes son interdependientes; esto de hecho es un concepto común a todas las demás ciencias ocultas. Pero el hermetismo era profundamente utilitario y buscaba llevar este principio a la práctica. Para lograr esto último era necesario conocer las leyes de simpatía y antipatía por las cuales todas las partes del universo, según el hermetismo, están relacionadas.

El problema fue que estas leyes de hecho no existían y, por lo tanto, no podían ser descubiertas por métodos científicos ordinarios. Era necesario buscar la sabiduría divina. Y es que el objetivo del hermetismo, así como del gnosticismo, es la deificación del hombre o su unión con lo divino a través del conocimiento (gnosis) del dios transcendental, del mundo y de los seres humanos.

Los escritos teológicos del hermetismo están representados principalmente por los 17 tratados del Corpus Hermeticum, por los Extractos de Estobeo y por una traducción al latín del Asclepio. El trasfondo de estos escritos es egipcio, pero la filosofía es griega. Los escritos herméticos son dee hecho una fusión de elementos religiosos orientales con filosofías platónica, estóica y neopitagórica. A pesar de esto, es poco probable que haya habido una especie de iglesia hermética en algún momento.

El hermetismo fue ampliamente cultivado por los árabes, quienes a su vez influenciaron a occidente. En este tiempo, aún se puede ver la presencia del hermetismo en algunos grupos de toque novaérico. Donde se pregone la gnosis el hermetismo estará presente. Y aún en grupos en los cuales no se exprese de manera explícita dicha gnosis, puede verse la influencia del hermetismo en su simbología e ideología filosófico-religiosa.

Para darse una idea muy básica, pero ilustrativa, de lo que buscan las sociedades influenciadas por la filosofía hermética se puede leer El Alquimista del escritor Paulo Coelho. Es un libro corto y fácil de leer en la que se ve claramente el egocéntrico objetivo del hermetismo: Deificar a la humanidad.