En defensa del crítico

Frank Visser, ex-seguidor del movimiento filosófico integral promovido por el autor Ken Wilber, se ha transformado en  un crítico de ambos. Dicho movimiento,la filosofía de conciencia integral, para algunos ha ido adquiriendo algunas ligeras características cúlticas. Visser fue entrevistado en 2008 acerca del mencionado autor.

Aparte de lo que dijo acerca de su opinión actual de Wilber, desarrollada a lo largo de 7 años de paulatino distanciamiento, dijo algo aplicable a la crítica de cualquier movimiento filosófico-religioso.

Específicamente, mencionó que Ken Wilber fácilmente minimiza las críticas hacia su filosofía diciendo que sus críticos están en un “nivel inferior de conciencia“. Visser critica esta postura diciendo que “la ciencia y la filosofía crecen debatiendo, escuchando lo que diga la crítica, inclusive invitando [las opiniones de] personas quienes están en desacuerdo, no solamente a quienes están a favor.

Para Visser, la discusión de un tema entre personas quienes están de acuerdo con todo no es interesante. Lo interesante, dice Visser, es debatir con personas quienes no lo están.

Así como a un servidor, a Frank Visser se le ha sugerido fuertemente que “deje al pobre Wilber (en este caso) en paz.” Que haga algo “agradable” con su vida. Pero para Visser, la crítica a Ken Wilber y a su filosofía integral es algo agradable. Para él, los temas de la filosofía integral y de su principal proponente es un tema que da mucho en el sentido de que hay tanto por estudiar y hay tanto material que “pide” ser analizado, criticado y validado.

Para este crítico de la filosofía integral, esta última es tan compleja que tiene que ser analizada en sus detalles más íntimos para ver si dicha filosofía mantiene su validez. A veces, dice Visser, no lo logra y esto por supuesto es normal puesto que es una filosofía producto de la mente humana.

Visser aclara que la crítica no necesariamente tiene que ser en contra de un movimiento, postura, grupo o individuo, sino que puede ser a favor pero tratando de mejorar dicho movimiento. Hace mención de un crítico quien está a favor de Ken Wilber y de la teoría integral, pero que a su vez sugiere que la teoría integral puede ser aún más integral, yque la postura misma de Wilber puede ser mejorada.

El juego de Wilber, así como de otros personajes similares, es uno en el que ellos son los que saben como son las cosas y todos los demás son unos tontos que tienen que ser guiados. Un juego diferente, dice Visser, es aquel en el que los críticos también juegan: Un juego totalmente diferente.

Por último, validando la opinión de Visser, sin los críticos el mundo tal vez seguiría pensando que la tierra es plana.