Tolerancia religiosa

Tolerancia significa aceptar que algo es falso; dejando, sin embargo, que siga su curso. Pero a lo que uno suele referirse al hablar de tolerancia es de tolerancia dogmática teorética, la cual la Iglesia Católica no admite porque promueve la indiferencia y aprueba la falsedad.

Para la Iglesia Católica es necesario mantener una postura de intolerancia dogmática porque la salvación de cada individuo es lo que está en juego. Y esa es la postura actual de la Iglesia que fundó Cristo.

Quizá de lo que yo he pecado ha sido de escribir invectivas, y eso ha hecho que más de uno se sienta atacado a pesar de que el objeto de crítica es determinados dogmas y determinados promotores de esos falsos dogmas. Quizá esas invectivas lastimen en parte mi propósito de mantener este blog.

Mas no se me puede acusar de intolerante porque la intolerancia, cuando sirve a la verdad, no es algo que pueda criticarse. En su doctrina, la Iglesia debe mantener la misma intolerancia que su Fundador, Jesucristo, proclamó:

Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.” Mateo 18:15-17

Los Apóstoles ciertamente consideraban malvadas a las falsas doctrinas. Un ejemplo de su actitud para con ellas está en lo que dijo el Apóstol Pablo:

“Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!” – Gálatas 1:8

Poncio Pilato, a pesar de su error, tuvo la audacia de colocar la inscipción “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos” sobre la Cruz. Esto a pesar de la presión de la sociedad judía. Al ser criticado, les respondió “Lo que escribí escrito está”. De la misma manera, si he hasta ahora lastimado la sensibilidad de algunos al exponer ya sea la verdad u opiniones informadas, lo siento pero lo escrito escrito está.

Ahora bien, San Agustín dijo:

Amen a la humanidad, destruyan el error, sin orgullo sean audaces en la verdad, sin crueldad luchen por la verdad”.

Tomaré esto a pecho y pediré a Dios me de la virtud de la caridad cristiana., en la esperanza de que de esta manera la falsedad sea más fácil de reconocer y la verdad sea más fácil de asimilar.

Respuesta a una opinión acuariana

Este artículo, como uno que otro que he escrito, es en respuesta a un comentario recibido. Simplemente respondiendo al comentario no hubiera hecho justicia a todo lo que tenía que responderse al respecto.

La persona afirma que yo, el autor de este blog, busco paz en mi interior, mi propio camino para alcanzar el desarrollo espiritual y la felicidad.

Eso es incorrecto. Hay un solo camino, no múltiples caminos que cada quien se traza. Habrá diferentes vehículos, y jamás criticaré otras tradiciones diferentes a la mía pero que en mi opinión tienen también la clara influencia de Dios, pero hay una sola verdad.

Definitivamente, no es de mi incumbencia el camino que sigan otros. Pero sí me incumbe la vía que pueda ofrecer una persona, ya sea por estar enferma mentalmente o por que actúa de mala fe, cuando esa vía ataca pasiva pero realmente la sana fe demostrada en tantas otras tradiciones religiosas. Incluyendo la mía. Es un ataque en contra de la humanidad, de la cual yo formo parte.

La persona menciona que nuestros objetivos como seres humanos se pueden resumir en crecer como persona, crecer espiritualmente y ser feliz, así como vivir en armonía unos con otros. Que hay que evitar crear mas separaciones entre nosotros, como seres humanos, de las que ya existen.

Lástima que, contrario a doctrinas sanas, las sociedades de carácter iniciático no predican con el ejemplo sino que separan a sus miembros del resto de la sociedad. Separación entre quienes se “identifican” con el líder, tienen ciertas prácticas alimenticias o espirituales, o usan determinado emblema … y los de afuera. Una separación entre los “iniciados” y los “profanos” quienes “no entenderían así que no hablen de ciertos temas con ellos.” Incluso, hay separaciones dentro de esas mismas sociedades: Diferentes niveles, diferentes grados, diferentes valores que aprender, diferentes escuelas, diferente emblema.

La autora del comentario me aconseja no preocuparme por el sendero que otros sigan, concentrándome en el mío propio. Que soy libre de no seguir a tal o cual “maestro espiritual”.

Eso es cierto. Tan cierto como también soy libre de generar conciencia acerca de este tema.

Un hombre sabio una vez dijo: “El Camino es muy claro y recto, pero las personas son afines a buscar desviaciones.”

Este hombre, ni siquiera practicaba el cristianismo pero terminó fundando una de las tradiciones morales más importantes del mundo oriental. Como puede verse, señaló la existencia de un Camino. Uno solo. Hay, claro está, diferentes maneras de transitar sobre este camino, pero el Camino es, nuevamente, uno. No hay más. Si vas por la vida buscando otros caminos, tu propio camino, corres el riesgo de perderte. Ahora bien, yo no ando por la vida evangelizando gente, pero creo útil e incluso necesario el expresar la necesidad de seguir el Camino, por el medio que sea.

Yo puedo elegir transitar por el Camino en un Ferrari. Otra persona puede transitar en ella en un Bentley. Otro, en una bicicleta. Pero si veo a alguien que elije tomar un taxi no autorizado, pirata, pues por lo menos le digo que tenga cuidado, porque en los márgenes del Camino hay falsos taxistas que te van a querer llevar a la gente a través de “atajos”. Estos individuos, por la razón que sea, quizá te asalten espiritualmente alejándote del verdadero Camino.

Claro, es decisión de cada quien aceptar o hacer caso omiso de dicha alerta. Pero uno espera ser escuchado porque nadie debería ser objeto de asalto de ninguna clase.

Pregúntenle a su “maestro espiritual” personal quién es él. Cuestiónenlo acerca de su doctrina. Lean y, sobre todo, analicen su material escrito – compárenlo con doctrina sana. Si siguen alguna vertiente de la doctrina cristiana, compárenlo con el cristianismo. Si son budistas, compárenlo con el budismo. Si son confucianos o musulmanes, compárenlo con los mismos. Verán que en todas las religiones del mundo existe una Vía común. Verán también que el “acuarianismo”, en todas sus formas, es opuesto a toda otra doctrina. La “vía” acuariana, en nombre de tolerancia, diluye a las demás religiones. En nombre de la unidad, busca separar a la gente de lo que cree. En nombre de la libertad, separa a la humanidad de Dios. La “vía” acuariana y su multitud de representantes hablan de amor y cohesión, pero separan a sus miembros de la sociedad efectivamente colocando vallas entre iniciados y no iniciados.

Y no acepten, disculpen la franqueza, tonterías como “al Maestro no se le cuestiona”. Jesús mismo vivió una vida absolutamente ejemplar. Absolutamente. Y al ser cuestionado, respondía sin rodeos. Tanto que fue crucificado (a pesar de lo que diga tal o cual cristo novaérico). Y dejó un estándar muy alto. Quienes no lleguen a ese estándar difícilmente pueden hacerse llamar maestros espirituales, y mucho menos merecen el título de Cristo.

Quien hace el comentario me acusa de mostrar una falta de humildad, de entrometerme en el “camino” de otros. Espero realmente no estar dando la impresión de que quiero que las cosas deben ser exactamente como yo diga. Sin duda sería una falta de humildad de mi parte si así fuese.

Pero donde las tradiciones religiosas sanas no apartan a quienes no siguen su doctrina, las tradiciones iniciáticas se esconden y no se abren ante nadie que no siga la propia. Donde la sana tradición religiosa busca unir a la humanidad con su Creador, la tradición iniciática busca unirse con sí misma, buscando cada individuo su supuesta propia divinidad. Eso, mis queridos lectores, eso es falta de humildad.

No tiene absolutamente nada de malo reconocer que somos simples creaciones quienes, por más que intentemos, jamás vamos a poder construir una Torre de Babel hecha de conocimientos esotéricos que nos lleve a Dios. Es Dios mismo quien, por voluntad propia, permite que nos acerquemos a Él. No nosotros por nuestra propia voluntad. Y este acercamiento se logra con la gracia de Dios, no por las llamadas vías iniciáticas. Quién niegue esto, no sabe de lo que está hablando o de plano está mintiendo.

La autora del texto al cual respondo habla de la unión como sinónimo de amor. De como el ser espiritual no tiene razón para crear malos sentimientos a su alrededor porque afectaría negativamente esa ansiada unión. A su vez menciona como un servidor muestra inmadurez en sus palabras.

Pero ¿cómo puede haber unidad si el dogma acuariano, como es expresado en cultos iniciáticos, es exclusivo? ¿Cómo puede haber unión si el mismo líder de un grupo cúltico habla de establecer valladares entre un grupo de gente y otro? Y si la madurez implica vendarme los ojos y dejarme guiar por ciegos, ladrones y charlatanes, preferiría seguir los pasos de Peter Pan y no crecer nunca más.

Ahora bien, no hay que caer en el juego de que, al no tener bases para criticar la sana doctrina promulgada tanto por el cristianismo como por otras tradiciones religiosas sanas, critican a quien habla de ellas. En este caso a mí. Eso es un viejo truco: Evitar la verdad por criticar las faltas de quien quizá pobremente la expresa.

Para la autora del comentario, estoy pasando por una etapa de mi vida en la que trato de razonar las cosas demasiado. Al parecer de todo corazón tiene la intención de ayudarme a superar dicha etapa (lo cual agradezco sinceramente, y no estoy siendo sarcástico). También anuncia, y con toda certeza, que el lenguaje, una creación humana, es limitado; también que la mente humana es limitada. También, dice que, por lo mismo, el concepto de Dios no puede ser expresado por la misma.

Aclararé algo antes que nada. Aunque entiendo que las tradiciones religiosas de origen oriental tienden a minimizar el papel de la razón, incluso ellas, y definitivamente las religiones occidentales, reconocen la necesidad de la razón para comprender las reglas, leyes, sistemas morales y prácticas que nos acercan a un crecimiento espiritual. Es decir, que nos acercan de manera práctica a Dios.

La razón, junto con la revelación propia de Dios, es lo que fortaleció el espíritu de autores como San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino. La razón es una herramienta útil. Es un regalo de Dios que ha permitido el dominio del mundo por parte de la humanidad. Gracias por la ayuda ofrecida pero prefiero seguir haciendo uso de mi razón.

Y respecto a la capacidad de nuestra mente humana, ¡claro que es limitada! Pero Dios es todopoderoso, y sin duda es posible para Él expresarse y presentarse ante nosotros a través del lenguaje humano, aunque fueramos unos completos analfabetas. Ya lo ha hecho y para muchos el ejemplo por excelencia es la Biblia.

Y no hace falta hacer gran razonamiento para explicar a Dios.

Dios dijo a Moisés: “Yo soy el que soy …”” – Éxodo 3:14

Así de sencillo. Por supuesto que eso confunde a nuestras limitadas mentes. Pero Él es Dios, no nosotros.

La persona a quien respondo con este artículo dice no ver peligro en seguir lo que indica nuestro espiritu” y nuestro “sentir”. Que callar la mente hace surgir la intuición, supuestamente más acertada que la razón. Que es aconsejable escuchar esas “palabras” que brotan de ella. Que es conveniente buscar esa luz y dejarse guiar por la misma.

Falso. Contrario a lo que diga la multitud de avatares y cristos de la nueva era pululantes, Dios dice:

El que se fía de sí mismo es un insensato, el que procede sabiamente se salvará.” – Proverbios 28:26

también dice que:

Nada más tortuoso que el corazón humano y no tiene arreglo: ¿quién puede penetrarlo?” – Jeremías 17:9

Y la Biblia no es el único texto que lanza una alerta en contra de confiar en lo que sentimos. Sé lo que es escuchar esas voces. Sé que, así como la astrología (otro tema a tratar), es sorprendente ver como nuestra intuición, esa, luz, esa vocecita parece tener acceso a alguna fuente de sabiduría la cual “¡tendríamos que estar locos de no aprovechar!”. Un error que trataré en otra ocasión.

Esta persona opina que estoy siendo atormentado por las acciones de otros, pero que debería preocupar más por otras cuestiones: los dueños del mundo, los mentirosos, etc.

A eso respondo, que nadie se preocupe. Unos juegan ajedrez, otros ven la televisión, otros juegan juegos de video. A mi me gusta escribir, y este es un tema muy amplio e interesante :)

Del hombre llamado Jose Rafael Estrada Valero dice que no hace daño a nadie … excepto, añadiría yo, mentirles a sus fieles con palabras bonitas y medias verdades, alejarlos de su fe, o imponerles una, sin que se den cuenta, educarlos gradualmente según su conveniencia, obtener ingresos de ellos para beneficio propio y del negocio y sugerir que trabajen gratis con el pretexto de hacer “karma yoga”. No solo eso, sino que sus “Institutos de Desarrollo Humano” están peligrosamente cerca de quebrantar la ley al no aceptar que gente profana pueda ocupar puestos administrativos en los mismos. No contratar gente por sus creencias religiosas es discriminación.

Aparte de eso, todo está muy bien.

Finalmente, la autora del comentario que impulsó la creación de este artículo dice que se lamenta que mis creencias pierdan, según ella, credibilidad por el odio, resentimiento y sed de venganza que supuestamente expreso.

Aclararé que no siento ni resentimiento, ni odio, !y definitivamente no es mi deseo ser vengativo! Sin embargo es cierto, se captan más corazones con palabras bonitas falsas que con palabras fuertes por veraces que sean; claro que he expresado que no es mi objetivo hacer creer que lo que yo expreso sea considerado como la verdad absoluta, sino como una opinión informada. Pero investiguen. No se dejen engañar.

No dejaré de exponer a los lobos vestidos de oveja que se nos presentan. Quizá con el paso del tiempo aprenda a expresar la verdad de manera más sutil porque no es mi intención causar alejar, sino informar. Pero lo que está escondido saldrá a la luz. Eso no se puede evitar.

El autor de este blog no tiene como propósito crear divisiones, sino propiciar una verdadera re-unión con personas quienes, en una genuina búsqueda por fortalecer su propia humanidad, se han separado en mayor o menor grado con otros miembros de la misma.

En fin, sin duda G.K. Chesterton tuvo razón al decir que:

Estos son tiempos en los que del cristiano se espera que alabe a todos los credos excepto al suyo propio.” – ILN 8-11-28