A la gente en general no les gusta ser criticadas. No les gusta enfrentarse a la posibilidad de que lo que toman como verdad sea falso, que les han tomado el pelo, que si bien puedan haber logrado algo que les haya beneficiado, también han perdido su tiempo con tonterías o con cosas que lastiman su fe. Que hayan sido guiados por alguien que haya tenido como objetivo primario satisfacer su propio ego, ya sea con mentalidad criminal o por enfermedad mental.
Cuando la gente se enfrenta a posibles realidades las cuales van en contra a lo que han aceptado por años se enojan y es perfectamente natural que muchos expresen su negativa hacia lo presentado en este blog. Ni yo ni lo que expreso somos moneditas de oro que a todos agraden. Quizá lo que presento sean monedas de níquel, pero las presento como tales.
Pero cuando alguien se presenta como como una moneda de oro, como un centenario, como un diamante, como un ser espiritual digno de ser reverenciado sin duda hay que cuestionar dicho valor.
Si alguien me paga por un servicio con un cheque de 1 dólar, bueno pues lo acepto automáticamente. Si tiene fondos o no ese cheque, no me importa mucho porque no es una cantidad tan importante. Pero si alguien me quiere pagar un servicio con un cheque de una cantidad fuerte, lo natural es cuestionar si ese cheque en verdad tiene fondos para cubrir esa cantidad. Si yo vendo autos y alguien me quiere comprar determinado auto y me da un cheque por 50000 dólares, hablaré al banco para verificar que la persona pueda cubrir tal cantidad.
A lo que voy es a esto, si alguien me dice “mira, yo no soy nadie para decirte como vivir tu vida pero te sugiero esto y el otro“, quizá acepte lo que me sugiere o quizá no. Por lo menos la persona está siendo honesta en que no necesariamente tiene todas las respuestas. Pero si alguien me dice “mira, yo soy el avatara, el hijo de Dios, el maitreya, el Salvador del Mundo y esto es lo que tienes que hacer” esas son palabras mayores. Estamos hablando de alguien quien se atribuye la capacidad de guiar a la gente hacia un tesoro que algunos llamarían “Salvación”.
Más vale cuestionar a este tipo de personas así como cuestionaríamos el valor del supuesto reloj Rolex que nos vende aquel personaje oscuro que se mueve en callejones y que no sale a la luz.
Quienes seguimos el dogma cristiano, por ejemplo, creemos que Dios mismo se hizo hombre en el personaje de Jesús. A pesar de esto, es perfectamente válido cuestionar esta creencia y siempre habrá quien la defienda. Podremos cuestionar la identidad de Jesús todo lo que querramos pero por lo menos Jesús no se andaba escondiendo, lo que dijo lo dijo abiertamente. Fue tan abierto que al final lo mataron por eso.
Casi todos conocen quien es Bernard Madoff, aquel personaje quien hizo un enorme fraude tipo piramidal dañando a muchas personas quienes le confiaron la inversión de su dinero. El sugerir que Madoff no debe ser criticado, sino que tenía una “manera diferente” de hacer negocios sería tonto. Y si alguien dijera que denunciar a Madoff es injusto es porque o ellos nunca pusieron su fé (ni su dinero) en él o porque no han visto sus estados de cuenta (ni han leído las noticias) y todavía no se dan cuenta de lo que sucedió.
Haré referencia a Lennon, una persona quien me escribió un comentario. Lennon menciona que para los escépticos el primer pecado fue la fé y la primera virtud fue la duda. Ejemplo más claro no puede haber, los inversionistas pecaron de tener fé en Madoff y es la virtud de la duda la cual, esperemos, les devolverá por lo menos parte de lo que perdieron.
Citaré a Lennon nuevamente, quien dice que el mundo necesita discusión. La discusión es movimiento. La oposición, dice Lennon, ciertamente es la clave de la vida.
Ser proactivo es realizar acciones para anticiparse a un hecho. En este caso, como ya lo he mencionado, sé que algunas personas no se van a mover de donde están. Pero, en actitud proactiva, trato de promover a pequeña escala que la gente critique antes de aceptar ciegamente. Que si alguien tiene plena confianza en lo que cree verdadero, que defienda su postura, que no simplemente ataquen a quienes no estén de acuerdo con ellos.
Practiquen un sano escepticismo. Tengan una mente abierta pero cuestionen y discutan antes que nada. Antes de aceptar determinadas creencias o a determinada persona analicen eso que deben aceptar. Descubran todo, no se queden con dudas. Y si en un grupo les dicen que hay ciertas cosas que no pueden saber todavía que porque no entenderían, que porque no están preparados, que porque deben antes pasar por un proceso de iniciación, etc. cuidado. Meterse en cosas que no conocen bien, meterse con gente quienes no ponen todas las cartas sobre la mesa es peligroso.
Bernard Madoff obviamente no les dijo a sus clientes cual era el destino de su dinero, si no nadie hubiera confiado en él. Si sus clientes se hubieran percatado desde antes que la firma de Madoff lograba mantener un sorprendente rendimiento de los fondos de inversión aún cuando el resto del mercado bursátil fuera claramente a la baja, otra historia podría haber sido.
Lo que es demasiado bueno para ser cierto, generalmente lo es. Si alguien les dice que ha llegado un nuevo avatara, un nuevo salvador, un enviado de Dios quien trabaja en pos de la paz y la fraternidad, preparen su escudo de escepticismo y su basurómetro – les serán muy útiles.