Simbolismo en imágenes de Jesús y María: Las manos

Con motivo de un comentario que puede apreciarse aquí, escribí este artículo. El comentario hace referencia a que en imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María dichos personajes aparentan hacer un saludo parecido al Saludo de Pax acuariano creado por Serge Raynaud o al Abhaya Mudra hindú de los cuales se habla en este otro artículo.

Buda mostrando el Abhaya Mudra estando sentado.A la derecha podrán apreciar una imagen de un buda haciendo el Abhaya Mudra.Verán como su mano derecha presenta la palma abierta al frente mientras que la izquierda descansa sobre sus piernas con la palma hacia arriba. Su significado lo expliqué en el artículo mencionado anteriormente.

Serge Raynaud

A la izquerda están viendo una imagen de Serge Justinen Raynaud, quien fundó el movimiento religioso de la Gran Fraternidad Universal. Su palma derecha está abierta con el pulgar doblado hacia adentro y su mano izquierda está con la palma hacia el abdomen. El significado de esto también lo aclare en dicho artículo.

Ahora analizaremos  las imágenes sugeridas en el comentario que dió lugar a este artículo. Presentaremos primero una imagen de Jesús de Nazareth. Espero que pueda apreciarse la mano derecha con los dedos anular y meñique doblados hacia el pulgar, Sagrado Corazónmientras que los dedos índice y medio están rectos.

Estos dos dedos, índice y medio juntos, representan la dualidad de Jesús, siendo tanto hombre como Dios. La mano izquierda, por otra parte, está en actitud de presentar el Sagrado Corazón, e indica el amor que tiene a la humanidad.

sacredheartA la izquierda vemos otra imagen del Sagrado Corazón con Jesús extendiendo, nuevamente, sus dedos índice y medio. En esta variante, sin embargo, su mano izquierda no “presenta” Su corazón con la palma hacia arriba, sino que apunta hacia él.

Por último, tenemos abajo otra imagen de Jesús. En esta, sin embargo, vemos que el dedo anular y el pulgar de su mano derecha se están tocando, mientras que los dedos índice, medio y meñique están extendidos. Estos tres dedos representan la Santísima Trinidad. Su mano izquierda Jesus expresando la Trinidadsostiene un libro, el Evangelio, presentando a Jesús como maestro y fuente de sabiduría.

Podemos resumir, viendo estas imagenes de Jesús, que los gestos que hace Cristo en ellas no son de “ofrecimiento de paz” ni de “filtrado de vibraciones energéticas” sino que indican un ofrecimiento de amor por parte de Dios mismo, a través de Dios Hijo.

Ahora, viendo a la izquierda, vemos una imagen de la Virgen María.Icono de Maria En ella vemos la mano derecha de María en un gesto de presentación de su corazón. Su mano izquierda, con la palma dirigida hacia el corazón, quizá en actitud de apertura o de protección al mismo. Podría sugerirse que está abriendo su corazón y presentándolo a Dios, como cuando aceptó ser la madre de Cristo según el Evangelio.

Inmaculado corazón de María

A la derecha vemos otra imagen de María. No es tan clara como la anterior, pero con la mano derecha está apuntando hacia su corazón, mientras que la mano izquierda tiene la palma hacia el corazón con los dedos ligeramente curvos. Nuevamente, la mano izquierda parece tener la intención de abrir su corazón. Esta apertura sería no solo hacia la humanidad sino hacia Dios mismo.

Finalizando, según la opinión del autor de este artículo, los gestos mostrados en estas imágenes de Jesús y de María son diferentes tanto visual y como simbólicamente con los gestos de la tradición hindú. Mientras que las diferencias con el gesto acuariano de Serge Raynaud son demasiado grandes como para sugerir que existe algúna relación entre dichos gestos.

¿Si la Biblia es falsa? ¿Si Jesús no existió?

Leí el comentario de alguien quien, muy razonablemente, sugirió la posibilidad de que la Biblia tal vez no sea lo que la tradición cristiana supone que es: la Palabra de Dios. Sugirió también que, quizá, Jesús de Nazareth tampoco existió.

Esta persona, cuyo pseudónimo es José Pueblo, me hace un par de preguntas intrigantes, las cuales agradezco.

Con relativa facilidad puedo poner en tela de juicio a todos estos grupos cultistas y a sus líderes simplemente usando la Biblia como arma. Facilmente, también, puedo comparar a los líderes cultistas y sectarios con Jesús, el Dios hecho hombre de la tradición cristiana, y ponerlos al descubierto.

Las preguntas, básicamente, son: ¿Y si la Biblia no fue escrita sino por hombres con gran imaginación, o incluso por gente similar a la que critico? ¿Y si Jesús, llamado el mesías, el Cristo, no es más que una idea bonita y jamás existió?

Supongamos que es cierto. Por lo tanto digamos que toda la crítica que yo y otros hemos hecho basados el lo que dice la Biblia deja de ser válida. Supongamos que Jesús de Nazareth, conocido como el Mesías, nunca nació y, por lo tanto, toda la iglesia cristiana es una farsa.

Específicamente quitemos al personaje llamado “Jesús” del panorama. Bueno, al hacerlo, todo movimiento New Age sufriría. Y es que estos movimientos no niegan a Jesús, al contrario, lo reconocen como un “Maestre Ascendido”, como alguien quien logró “cristificarse” y, por lo tanto, es digno de reverencia y alabanza. Es de hecho el supuesto Gran Maestro de la llamada “Era de Pisces”.

Si resultara que Jesús nunca existió, el movimiento New Age entero sufriría las consecuencias. Extrañamente, sin el “Maestre Jesús”, sin el “Avatar de la Era de Pisces”, los supuestos “avatares” de la “Era” actual tendrían que explicar su propia existencia así como la misma existencia de la llamada “Era de Aquarius”.

¿Qué sucede entonces con mi crítica hacia la doctrina New Age, sin la Biblia y sin Jesús? Nada. Sigue manteniéndose de pie. ¿Por qué?

Yo inicié este blog dando fundamentos basados en estudios científicos de cultos religiosos, políticos, empresariales, etc. de expertos en grupos cultistas. La mayor parte de estos expertos viven aún. No vivieron hace 2000 años y sus estudios están disponibles para quien tenga el interés de leerlos.

Dicha interpretación, una interpretación psicológica, puede criticarse. En parte porque ningún líder cultista de que yo tenga noticia se ha presentado ante un experto para que lo examine psicológicamente. Vaya, tendría que ser un completo idiota (y por supuesto que no lo son) y dudo que suceda. Aparte hay intereses de otras personas: si un líder cultista cae, otros más caerían también.

Por todo esto, la idea de que los líderes cultistas están enfermos mentalmente, o son criminales vestidos de ovejas, no deja de ser una teoría. Pero es una teoría basada en estudios científicos realizados por expertos en el área de la salud mental y en sociología.

Claro que mi interpretación de estos estudios y su aplicación a determinada sociedad cultista puede ser criticada. Porque un líder cultista sea claramente un psicópata no necesariamente quiere decir que todos lo son. Quizá haya uno que en verdad sea el mensajero de Dios o Dios mismo.

Pero, hasta la fecha, nadie ha refutado lo que yo he propuesto de una manera, digamos, satisfactoria. Lo único que se ha dicho es “tu eres el loco, tu eres el demente, no es cierto, tu no lo conoces, tu no sabes, tu no entiendes, eres un cobarde, tu karma es terrible, etc.”. Y entiendo, la pertenencia a un culto tiene como característica el no permitir que sus miembros piensen por sí mismos.

Y no lo digo por insultar a los miembros de ningún culto. Al contrario, ataco a la gente sin escrúpulos quienes, elaborando farsas de este tipo, separan a miembros de la sociedad para manipularlos a su antojo en nombre de la fraternidad, de la paz, y de la tolerancia, entre otras cosas.

Entonces quitemos a la Biblia del camino, olvidémonos de Jesús. ¿Qué nos queda? Ciencia. Incluso, alguien ya ha propuesto en este mismo blog que este tipo de líderes no son psicóticos sino que su farsa está deliberadamente diseñada para engañar a la gente y manipularlas en pos de lo que esta persona llama un “imperialismo capitalista depredador.”

Es otra teoría, una de toque “conspiracional”. ¿Estará en lo cierto? A fin de cuentas quizá no importe tanto. A fin de cuentas hay un elemento en común: Engaño.

Que si es un engaño para formar un imperio mundial a costa de todos, o un engaño para satisfacer la megalomanía de un psicótico, o un engaño para hacer dinero y obtener poder, o un engaño para alejar a la gente de determinada fe religiosa por obra del Diablo, no importa. Quizá sea un engaño para obtener todo eso al mismo tiempo.

Pero las razones no tienen tanta importancia porque, a fin de cuentas, simplemente es un engaño. Y, aunque quizá ganemos un poquito y nos sintamos muy cómodos en nuestro grupito con nuestra vestimenta característica, con nuestro maestro, portando nuestro talismancito, y nos sintamos diferentes y especiales frente al resto del mundo, a la hora de hacer las cuentas alguien va a salir perdiendo: nosotros, los engañados.

La Cruz del Aquarius – 1a parte: Alquimia

cruz SOAAlgo que he querido hacer ya desde algún tiempo es explicar el simbolismo detrás de la llamada Cruz del Aquarius o Cruz Acuariana. Lo he querido hacer puesto que, como es obvio, mi enfoque inicial y principal hasta ahora, ha sido la crítica del nuevo movimiento religioso conocido como la GFU o Gran Fraternidad Universal.

El símbolo principal del culto de la Gran Fraternidad Universal ha sido, desde su comienzo, dicha Cruz Acuariana. Y es en ella en la que puede verse la “piedra angular” en la cual se apoya el dogma acuariano, por lo menos en lo que a la GFU se refiere.

Originalmente tenía la idea de dar a conocer ciertos conceptos fundamentales los cuales permitirían comprender el significado de la simbología de esta cruz más facilmente. Y de hecho sí logré escribir un par de artículos relacionados con la simbología de la cruz acuariana al los que títule Hermes Trismegistos y Hermetismo. Leyendo dichos artículos, es posible quizá darse cuenta del significado fundamental de los símbolos contenidos por la mencionada cruz.

La cruz es portada, expuesta u oculta (dependiendo de la “línea” a la que pertenezca la persona), por todos los miembros “iniciados” de la llamada Suprema Orden del Aquarius. Esta última es el organismo central  y dirigente de la GFU. Nuevamente, cada vertiente o línea de la GFU tiene su propia SOA y no se reconocen entre sí.

En cuanto a la cruz, el término que debe tener presente quien esté interesado en entender su significado (y en entender el esoterismo presente en este culto) es la llamada alquimia. Espero poder tratar el tema de la alquimia en otro artículo, pero por lo tanto será suficiente definir que uno de los objetivos principales de la alquimia es obtener el lapis philosphorum (piedra filosofal) y lograr el llamado magnum opus (Gran Trabajo): Básicamente transformar metales de poco valor, como el plomo, en oro.

Pero el detalle es que la alquimia de la que estamos hablando aquí trata de transformar no plomo en oro sino de transformar personas en seres de “gran valor espiritual”, en santos, en cristos, en dioses. Donde la alquimia exotérica busca la transmutación de los elementos químicos, la alquimia esotérica busca la transmutación espiritual.

Se dice, por poner un ejemplo claro, que Jesús de Nazareth, conocido en la tradición cristiana como Dios hecho hombre, fue en realidad un hombre (plomo) hecho Dios (oro) a través de la alquimia espiritual. En efecto, dice el dogma acuariano, Jesús se transformó, metafóricamente, en oro.

Teniendo esto aclarado, en un segundo artículo describiré la Cruz Acuariana en sí.

Tolerancia religiosa

Tolerancia significa aceptar que algo es falso; dejando, sin embargo, que siga su curso. Pero a lo que uno suele referirse al hablar de tolerancia es de tolerancia dogmática teorética, la cual la Iglesia Católica no admite porque promueve la indiferencia y aprueba la falsedad.

Para la Iglesia Católica es necesario mantener una postura de intolerancia dogmática porque la salvación de cada individuo es lo que está en juego. Y esa es la postura actual de la Iglesia que fundó Cristo.

Quizá de lo que yo he pecado ha sido de escribir invectivas, y eso ha hecho que más de uno se sienta atacado a pesar de que el objeto de crítica es determinados dogmas y determinados promotores de esos falsos dogmas. Quizá esas invectivas lastimen en parte mi propósito de mantener este blog.

Mas no se me puede acusar de intolerante porque la intolerancia, cuando sirve a la verdad, no es algo que pueda criticarse. En su doctrina, la Iglesia debe mantener la misma intolerancia que su Fundador, Jesucristo, proclamó:

Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.” Mateo 18:15-17

Los Apóstoles ciertamente consideraban malvadas a las falsas doctrinas. Un ejemplo de su actitud para con ellas está en lo que dijo el Apóstol Pablo:

“Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!” – Gálatas 1:8

Poncio Pilato, a pesar de su error, tuvo la audacia de colocar la inscipción “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos” sobre la Cruz. Esto a pesar de la presión de la sociedad judía. Al ser criticado, les respondió “Lo que escribí escrito está”. De la misma manera, si he hasta ahora lastimado la sensibilidad de algunos al exponer ya sea la verdad u opiniones informadas, lo siento pero lo escrito escrito está.

Ahora bien, San Agustín dijo:

Amen a la humanidad, destruyan el error, sin orgullo sean audaces en la verdad, sin crueldad luchen por la verdad”.

Tomaré esto a pecho y pediré a Dios me de la virtud de la caridad cristiana., en la esperanza de que de esta manera la falsedad sea más fácil de reconocer y la verdad sea más fácil de asimilar.

¿Cómo reconoceremos a Cristo?

Este artículo lo publiqué en respuesta a una pregunta que me fue hecha en un comentario. Sin duda tiene relación con el tema de cultos, puesto que hay en nuestros días (y a lo largo de la historia) personajes quienes se atribuyen el título de “Cristo” o les atribuyen a sus seguidores la calidad de cristos en potencia, dioses en pequeño.

La pregunta que se me hizo fue en referencia a la tradición cristiana que mantiene que Cristo Jesús vendrá una segunda vez, regresará. La pregunta que se me hizo fue, esencialmente, ¿cómo regresará y cómo lo reconoceremos cuando regrese para evitar profanarlo?”.

Daré mi opinión al respecto como un miembro más de Su Iglesia. Agradeciéndo de antemano la pregunta puesto que yo mismo no me la había hecho y aprendí algo tratando de darle una respuesta más o menos satisfactoria. Espero lograr mi cometido.

Está escrito en el libro del Apocalipsis (Revelación): “Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron, y por él harán duelo todas las razas de la tierra…” Apocalipsis 1:7

Respecto a esto, el Obispo de Trica y comentarista del Nuevo Testamento, Ecumenio, escribió circa 990 d.C.: “Creo que las Sagradas Escrituras llaman a los sántos ángeles nubes, en sentido figurado, debido a su ligereza y por el hecho de que están por encima del mundo…” y citó el libro de los Salmos: “montó en el Querubín y emprendió vuelo, planeando sobre las alas del viento.” Salmos 17:11

Para Ecumenio, por lo tanto, Cristo vendrá acompañado de sus ángeles y no literalmente flotando entre nubes.

Para San Victorino, Obispo de Pettau en lo que hoy es Eslovenia, “Él, quien en un principio vino escondido dentro de la figura humana que Él mismo tomó, vendrá dentro de poco como Juez manifestado en majestad y gloria.”

Para este santo y mártir, Cristo al parecer será fácil de reconocer por la manera en que se manifestará.

San Beda el Venerable, de la Orden de San Benito, aclara dos palabras en el citado pasaje del Apocalipsis. Viene: “Cristo se mantuvo oculto cuando vino a ser juzgado, pero se manifestará cuando Él venga a ser el juez.” Traspasaron: “Cuando se le vea llegar ahora como un Juez con poder, así como lo traspasaron (ofendieron), ahora se entristecerán y arrepentirán sabiendo que es demasiado tarde.”

Para el monje benedictino Beda entonces, la llegada de Cristo será obvia porque se manifestará claramente y quienes lo hemos ofendido nos daremos triste cuenta de que llegó la hora del juicio.

Dice San Agustín de Hipona: “Pero cuando los malvados vean al Juez, no les parecerá alguien agradable; porque no estarán contentos en su corazón cuando lo vean, sino que todos en el mundo llorarán por Su causa, por miedo a ser juzgados como parte de los malvados y los no creyentes.”

Aquí, básicamente, San Agustín dice que Jesús viene, en un principio, a juzgar y no a hablar bonito, ni a “traer buena vibra”. Y eso, naturalmente, le dará miedo a mucha gente.

Tertuliano y San Fulgencio, ambos subrayaron la creencia de que Cristo regresará de la misma manera como se fue.  “…fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos.” Hechos 1:9 y “…Este que os ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo.” Hechos 1:11.

Con esto supongo que podemos, para empezar, desechar a todos los supuestos “cristos” que existen en la actualidad, puesto que ellos llegaron de la misma manera que cualquiera de nosotros: salimos de un vientre materno. Cristo ya lo hizo una vez, no lo tiene que volver a hacer.

En el Evangelio de San Mateo está escrito que “Como el relámpago que sale del oriente y brilla hasta el occidente, así será la Venida del Hijo del hombre.” Mateo 24:27.

Confiando en lo que dice el evangelio, podemos estar seguros entonces de que Su segunda venida será súbita e inconfundible como un relámpago.

Resumiendo, hace 2000 años Dios Hijo tomó forma humana, nacio del vientre materno, vino a enseñar, a ser juzgado, a morir en la cruz y a resucitar, dejando una vida ejemplar y trazando así el camino que debemos seguir. Fue lo que vino a hacer y fue su voluntad desde el principio.

En su segunda venida, sin embargo, no renacerá (porque ya nació) y viene a ser el Juez y a juzgar: ya no viene a ser un maestro ni tampoco viene a ser juzgado. Viene a juzgar si tomamos lo que nos enseñó y lo aplicamos a nuestras vidas o no.

Su fecha de llegada es desconocida para todos, excepto para Dios. Y al parecer, será obvia. Así que no hay que preocuparnos por si lo profanamos o no. Si lo hacemos, parece que lo haremos sabiendo exactamente quién es, y ya es problema de cada quien.

Llegará cuando menos se le espere y de manera súbita. ¿Detalles? No hay registro de más detalles. Jesús no los dejó. ¿Llegará afeitado o con barba? ¿Cabello largo o rapado? ¿Sobre una nube o manejando una Suburban? Nadie sabe como, pero al parecer no habrá duda de quién es Él.

Lo que sí es seguro es que esta llegada no será necesariamente bien recibida. No creo que habrán múltiples universidades ofreciéndole títulos como “Doctor en Hermética” ni cosas por el estilo. No viajará por el mundo entregando premios a gente por su labor en ciencia o educación. No irá de aquí para allá haciéndose amigo de celebridades que puedan apoyar Su causa.

A todos nos gusta que nos digan cosas bonitas, que nos pinten el mundo de colores, que nos hablen de cosas que nos hacen sentir que somos lo máximo, que gracias a conocimientos secretos y alquimia espiritual somos dioses en potencia, etc. Pero a nadie nos gustará que alguien llegue, nos baje los humos, y nos diga “¿Sabes qué? Hace 2000 (o 3000, o 4000) años yo te dije como eran las cosas. Y hasta lo dejé por escrito. ¿Me hiciste caso? no.” Y eso es lo que vendrá a hacer Cristo cuando regrese.

Ahora, tampoco quiero pintar un Jesús sangrón que nada más viene a decirlos lo brutos que somos y a condenarnos al fuego eterno. No quiero poner en la mente de la gente un Dios quien busca causar la depresión masiva de la humanidad. Pero sí creo que, al leer las Sagradas Escrituras, podemos ver a un Dios que quiere a toda costa que estemos con Él. Que lo escuchemos. Que le hablemos. Que vayamos a nuestros respectivos servicios religiosos y, en comunidad, estemos en Su presencia.

Quizá Jesús regrese y nos diga “¿Saben? La verdad no los puedo condenar porque me dolería demasiado. ¡Vámonos todos al Cielo!” Y listo. Pero Dios dice las cosas no para satisfacer su propio ego, no por que sea una especie de narcisista. No, sino porque si nos metemos en ciertas cosas, si llevamos a cabo ciertas prácticas, puede resultar peligroso.

Lo que hagamos con nuestras vidas a Dios no le afecta. Él nos pone reglas por nuestro propio bien. Aparte, creo que Dios preferiría que lo escucháramos por el simple hecho de que busca tener una auténtica relación con nosotros. Y de ésto último no me cabe la menor duda dada la insistencia de Dios en que sigamos el camino que Él, a través de su único Hijo, nos ha trazado.